Hazte socio/a
Última hora:
Elecciones en España

“Política y Religión” ámbitos difíciles de encajar como Dios manda

80 años evolucionando y ayudando a evolucionar, Felicidades J.J. Tamayo

Tamayo propone un palabro que pueda acabar siendo un neologismo: El Cristoneofascismo

ALICANTE-INFORMACIÓN 28 NOV 2012 | Antonio Amoros

Juan José Tamayo cumple 80 años y sigue haciendo sus aportaciones al pensamiento, a la teología, con planteamientos sinceros que unos comparten y otros no, como es de justicia si se hace con respeto. 

El último libro que cayó en mis manos tiene un simple título y un formato muy portable (16 x 11 cm aproximadamente y un lomo de 1 cm, también aproximadamente: “Política y Religión” dos ámbitos de la vida del ser humano difíciles de encajar como Dios manda. J.J. Tamayo plantea el reto de “la creación de un espacio común en el que los ciudadanos que profesan unas creencias religiosas y los que profesan otras, o ninguna, convivan por convicción en un órden democrático.” Esto lleva dos condiciones claras, por parte de los creyentes aceptar un pluralismo de religiones y cosmovisiones y en el sector no creyente conceder y reconocer “la posible racionalidad de las aportaciones religiosas” y colaborar en una traducción al lenguaje social y universalmente aceptado. 

“la creación de un espacio común en el que los ciudadanos que profesan unas creencias religiosas y los que profesan otras, o ninguna, convivan por convicción en un órden democrático.”

Este libro sale a la luz en un momento muy particular en el que estamos viviendo “la significación pública que ejercen las religiones en el actual escenario político” con especial mención a los lazos que se están estableciendo con partidos y colectivos de extrema derecha. Ello no quita para que Tamayo siga afirmando que las religiones tienen y deben seguir teniendo una dimensión pública. Ahora bien otra cosa es cómo se gestione la misma. 

La alianza entre poder político y religión viene de lejos y Tamayo hace un repaso por alguno momentos de la Historia donde estas alianzas han sido más fuertes, evidentes, determinantes, … pero en todo caso en la Historia esa alianza poder - religión podemos decir que ha sido omnipresente. Le dedica unas páginas al ejemplo español más reciente durante la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista. 

También opina que durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI hubo serios y evidentes intentos de confesionalizar la política. Y también dedica unas páginas al paradigma de simbiosis política y religión, el Islam, una forma de entender la vida y de imponerla apoyada en textos sagrados y legislaciones como la Sharía que determina la vida social y religiosa de las personas que viven bajo un reímen islámico. 

Por toda esta historia pasado y presente la sociedad moderna, occidental, se ha planterado una seria separación entre la religión y la política. Pero aquí también hay formas de entender esta separación, quienes defienden que la religión debe quedar en el ámbito privado, y punto; y quienes piensan que no confesionalizar el Estado no tiene por qué impedir la dimensión pública de lo religioso, incluídas sus aportaciones críticas a la sociedad. 

La aportación más novedosa de este libro es un término, un neologismo quizá llegue a ser como en su día lo hizo Adela Cortina con aporofobia: “Cristoneofascismo” 

Tras contar la historia del origen y posible definición de este palabro desarrolla el alcance del mismo. 

El Cristoneofascismo lo considera la puerta al odio de muchos sectores, grupos y movimientos sociales y afirma que está instalado en las cúpulas del poder político y económico del mundo. 

Aprovecha para señalar con el dedo a los abanderados de este Cristoneofascismo en España, VOX y HazteOir junto con la Asociación de Abogados Cristianos. 

Un dato que desconocía es la proximidad del Partido Popular con las Iglesias Evangélicas en España, quizá buscando seguir un modelo de captación de respaldo electoral realizado por otros líderes como Donald Trump, la máxima representación del Cristoneofascismo según Tamayo, aunque el término naciera teniendo como referente a Bolsonaro. 

En un párrafo indica J.J. Tamayo que el uso del término “evangéicos” de todas las sectas que pululan por Estados Unidos y que ya están muy presentes en todos los países de América Latina no les convierte en verdaderos seguidores del Evangelio de Jesús, ni de lejos. De hecho propone que cambien de nombre para no ser confundidos con la Iglesia Evangélica que se ubica en el protestantismo histórico y que para nada comparte las posturas conservadoras y fundamentalistas de estos grupos, verdaderas estafas piramidales añadiría yo. 

La parte final de esta obra la dedica a proponer respuestas al Cristoneofascismo, y reconoce haberlas encontrado en hombres y mujeres que han preferido dar mensajes de esperanza y alegría: Albert Camus, Frida Kahlo; Almudena Grandes; Raimon Pannikar; y Ibn Arabi, un sufí murciano de los siglos XII y XIII del que cita la siguiente frase: Hubo un tiempo que yo rechazaba a mi prójimo si su religión no era como la mía. Ahora mi corazón se ha convertido en receptáculo de todas las formas religiosas: es pradera de gacelas y claustro de monjes, templo de ídolos y Kaaba de peregrinos, Tablas de la Ley y Pliegos del Corán, porque profeso la religión del amor y voy a donde quiera que vaya su cabalgadura, pues el amor es mi credo y mi fe.”

Las últimas 50 páginas del libro las dedica al tema del laicismo del que voy a reproducir, con permiso de Tamayo, los dos últimos párrafos con los que también cierra e4l libro: 

“El Estado laico no es contrario al cristianismo ni aboga por su eliminación"

“El Estado laico no es contrario al cristianismo ni aboga por su eliminación. Todo lo contrario: constituye un marco político, cívico y jurídico donde vivir el pluralismo político, la diversidad cultural y el pluriverso religioso, y la mejor garantía de la igualdad de las religiones ante la ley, del ejercicio de la libertad de conciencia y de la libertad religiosa. 

 Por ello el cristianismo no sólo no debe condenarlo, sino que está llamado a trabajar porque sea realidad en todos los campos del saber y del quehacer humano, incluido el religioso, siempre con un contenido social en favor de las personas más vulnerables y de los colectivos empobrecidos, desde la perspectiva de la justicia y la igualdad, el respeto a las diferentes identidades de género, afectivo-sexuales, culturales, étnicas, la fraternidad-sororidad y la defensa de la naturaleza, que es nuestra casa común.”

JJ Tamayo

Non solum sed etiam

Además de invitar a la lectura completa de esta obra de Juan José Tamayo, permitanme felicitarle públicamente por su 80 cumpleaños y añadir mi habitual non solum. 

Autores como Tamayo son muchas veces condenados a la hoguera y juzgados por defender públicamente a las personas que viven y piensan de otra manera. Personas e ideas que son respetadas desde una visión académica, como teólogo, pero también jurídica desde el respeto al derecho internacional, a los criterios democráticos que son los que garantizan que cada cual pueda ser y pensar en libertad, siempre y cuando sus opciones no pretenda imponerlas a los demás. Y eso es válido para cuestiones como la fe, la ideología política, las opciones filosóficas o el gusto por la tortilla de patatas con o sin cebolla. 

Pilgrimaps con lema y correo

También te puede interesar

80 años evolucionando y ayudando a evolucionar, Felicidades J.J. Tamayo

“Política y Religión” ámbitos difíciles de encajar como Dios manda

Lo último