27 oct 2026
El sábado, Barcelona se convirtió en un infierno: ¡Basta ya de violencia!
La violencia no es libertad de expresión. El vandalismo no es protesta. La destrucción no es democracia. Y sembrar el terror no es defender los derechos humanos. Estamos jugando con fuego. Y lo más grave es que algunos, en nombre de la democracia, de la libertad de expresión o de determinadas causas políticas, están echando gasolina a ese fuego