En la presentación de 'Mino', libro-homenaje a Maximino Cerezo ¡Mino: una suerte!

Cerezo
Cerezo

"Será siempre un regalo inmenso para las personas que hemos ido viéndole y conociéndole a lo largo de estos años en estas comunidades"

"Su pintura. Sus dibujos. Sus diseños digitales de carteles y todo tipo de materiales. Sus lecciones de teología hecha pintura"

"Su mensaje teológico se ha hecho sencillez y color. Los rasgos y rostros de su pintura nos han llevado a saber rezar mejor y celebrar la vida desde la fe cristiana que compartimos"

Durante más de diez años, desde el final de la primera década de este siglo, la comunidad parroquial de Santa María de Nazaret en el Barrio de Buenos Aires en Salamanca, la comunidad parroquial de Florida de Liébana y la comunidad parroquial de Pino de Tormes, hemos tenido la inmensa suerte de contar con la presencia, participación y colaboración de Maximino Cerezo.

Fue, continúa siendo desde la lejanía dada su situación física y será siempre un regalo inmenso para las personas que hemos ido viéndole y conociéndole a lo largo de estos años en estas comunidades, y los que todavía pueda vivir con nosotros y nosotras, sabiendo de sus más de 91 años.

Su pintura. Sus dibujos. Sus diseños digitales de carteles y todo tipo de materiales. Sus lecciones de teología hecha pintura.  Durante estos años, han pasado, y seguirán pasando, como lecciones vivas imprescindibles para ahondar y comprender el sentido más humano y liberador de las innumerables acciones que la realidad del Barrio, de los pequeños pueblos, de la calle o de la cárcel, con el acompañamiento a tantas personas, hemos ido realizando y llevando a cabo.

Estas lecciones liberadoras y plenas de humanidad, plasmadas en sus pinturas o en sus materiales digitales, han guiado gran parte de la vida de estas realidades comunitarias.

Su pintura la hemos valorado y la valoraremos siempre porque, al contemplarla, ha tocado nuestras vidas. Su mensaje teológico se ha hecho sencillez y color. Los rasgos y rostros de su pintura nos han llevado a saber rezar mejor y celebrar la vida desde la fe cristiana que compartimos.

Habiendo vivido esta hermosa experiencia durante tanto tiempo, no dejamos pasar la ocasión de acercar y plasmar, en castellano, su obra, en un libro que, en idioma Italiano, había llegado hasta nosotros, (precisamente a través de un regalo del propio Mino), desde la Comunità di Via Gaggio.

Viendo esta obra en el libro editado en castellano por nuestras mismas comunidades, con el objetivo de que, también permanezca impresa la riqueza recopilada de gran parte de sus obras; no puedo por menos de expresar, en nombre de todas las personas que hemos sido testigos y así lo continuamos siendo, admiradores y admiradoras de la cercanía de su mensaje de anuncio de la Buena Nueva del Reino, un enorme ¡GRACIAS!

Esta obra está plena de luz, fraternidad y agradecimiento. Mino ha de estar contento y estas comunidades y gentes lo estamos inmensamente más, porque ha hecho entre nosotros y nosotras realidad el mensaje con el que termina el libro en su contraportada: “El arte es liberador y humanizante si asume y sirve la causa de los excluídos, de las víctimas, de los “nadies”; si se pone en una atenta escucha de sus deseos de liberación. Para mí, sacerdote misionero, esto sucede al anunciar la Buena Nueva del Reino, al denunciar, al suscitar esperanza, al acompañar, al convertirse en testigo del camino de la resurrección.”

A Angelo Cupini y Enmanuela Pizzardi de la Comunità di via Gaggio en Italia, a Fran Ros como gran conocedor de la obra de Mino, a Pascual Riesco como traductor, a quien la ha diseñado; a todos ellos, agradecer que su apoyo desinteresado haya hecho posible esta obra. 

¡Qué suerte!

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