"Con su piadoso arzobispo la cabeza…" Vovieron a ganar los 'ultras-piadosos'

Vovieron a ganar los 'ultras-piadosos'
Vovieron a ganar los 'ultras-piadosos'

"En la Iglesia -¡faltaba más!- también hay ultras. Y, por supuesto, de derechas. De ellos fue siempre el reino de los cielos; tomando al pie de la letra lo de 'a la derecha de Dios Padre'"

"Como no podía deja de ser de otra manera, el arzobispo de Toledo le ha ganado la partida guerrera en cuanto a la calificación ético-moral del vídeo club, al Deán elegido por ellos con las mucetas o esclavinas rituales"

"¡Bienvenido cualquier acto de reparación-restauración siempre y cuando sea merecedor de ello!: redimir cuanto antes, es decir, YA, los 31 pueblos de la franja extremeña, presididos por el monasterio de Santa María de Guadalupe"

"¿No tendría más sentido que el episodio de los bailes catedralicios, la toma de conciencia de la necesidad pastoral de la integración de Guadalupe y sus pueblos en tierras 'castúas'?"

"'Guadalupex' podría -debería- ponerse al frente de la idea, con audacia y fervor patrio y mariano. Del clero, en esta ocasión, y por lo visto y comprobado, no cabe esperar demasiado…"

“Ultra” -más allá o al otro lado de-, es llamada “aquella persona que defiende el extremismo y radicaliza la ideología o la forma de actuar”, con reverencial mención en este caso para los “ultraderechas”.” Este caso” al que aquí y ahora me refiero es cuanto se relaciona con las escenas y escenario de la catedral de Toledo –“dives toletana” para mejor identificación del arzobispo que la rige y preside - y, por definición de “Primada”, modelo y ejemplo de los ya episcopados y de los episcopables.

En la Iglesia -¡faltaba más!- también hay ultras. Y, por supuesto, de derechas. De ellos fue siempre el reino de los cielos; tomando al pie de la letra lo de “a la derecha de Dios Padre”, mientras que a los de la izquierda se les suele condenar, sin querer profundizar en demasía en que precisamente por izquierdosos y querer encarnar de verdad más la ideología y comportamiento, Jesús fue crucificado “entre dos ladrones” en la cúspide del monte Calvario (“Hoy estarás conmigo en el Paraíso…!)

Como no podía deja de ser de otra manera, el arzobispo de Toledo le ha ganado la partida guerrera en cuanto a la calificación ético-moral del vídeo club, al Deán –“eclesiástico que preside el cabildo o comunidad de canónigos”-, elegido por ellos con las mucetas o esclavinas rituales. La importancia de la decisión arzobispal se enaltece y radica, por tanto, no solo por lo que respecta a la persona concreta del Deán, sino a todos sus electores, quienes además en el marco de la Primada, representa un episodio de características muy singulares.

Ganaron los ultras, con su piadoso arzobispo la cabeza, encargado de reeducar a diocesanos y a televidentes, en la ciencia y sabiduría de cuanto sigue demandando en gran proporción ascética todo planteamiento que se dice e intitula como “religioso”, por lo de las ceremonias, los ritos , el incienso y algunos gestos y signos, sin faltar a tan “sacrosanta” cita, ni la mitra ni el báculo…

Cuando redacto estas reflexiones, confirmado el acto solemne y emotivo de reparación-restauración con la misa pontifical del domingo en la catedral, no sé cual será el índice de participación-asistencia y concelebración del Cabildo y si todo o parte del mismo manifestará estar a favor o no del criterio de su ya ex Deán o de su Primado.

¡Bienvenido cualquier acto de reparación-restauración siempre y cuando sea merecedor de ello, con el convencimiento de que nadie, sea o no Deán, es perfecto, menos en las catedrales y muchísimo menos en la internacionalmente conocida y reconocida como “dives”, es decir, la “rica” por antonomasia y por profesión de fe, como la de Toledo!

En anteriores reflexiones sugerí otras causas y motivos que justificarían letanías de reparaciones “católicas, apostólicas y romanas” por parte de parroquias, asociaciones, organismos y organizaciones religiosas, con relevante mención para las protagonizadas por pederastas y asimilados -también los consentidores- no solo con exigencias de arrepentimientos, sino de restauración -restitución material, por los graves -gravísimos- males infringidos, para los que se precisan notables cantidades de dinero y para cuya tarea, la Iglesia como institución en España no parece haberse demostrado proclive, ni justa y generosa.

Con sentido común y respeto reverencial a la piedad y religiosidad popular, por el forzado, rentable y suntuoso exilio de la Virgen de Guadalupe, patrona de Extremadura, en tierras castellano-manchegas de su imperial Toledo, sería justificable otra “marcha” penitencial por su demarcación canónica, con el fin de redimir cuanto antes, es decir, YA, los 31 pueblos de la franja extremeña, presididos por el monasterio de Santa María de Guadalupe, nada menos que declarado por la Unesco, “Patrimonio de la Humanidad”.

Virgen de Guadalupe

Caso tan excepcional -único en el orbe católico-, con lo que sabemos ya, y seguiremos sabiendo, las preguntas están al acecho: ¿Cuanto hay que pagar?: ¿A quienes y en concepto de qué? ¿Con IVA o sin IVA? ¿Qué significa eso de que la solución está en Roma? ¿No es más cierto, real e inteligible, lo de que “de Roma viene lo que a Roma va”?. Por amor de Dios, no impliquen también al bendito papa Francisco en tacañerías canónicas como estas, rentables para algunos…

¿No tendría más sentido que el episodio de los bailes catedralicios, la toma de conciencia de la necesidad pastoral de la integración de Guadalupe y sus pueblos en tierras “castúas”?.¿ Para cuando la celebración de una misa solemne en cada una de las catedrales de las tres diócesis extremeñas -Plasencia, Coria-Cáceres y Mérida- Badajoz (arzobispado) por sus obispos respectivos, con expresa invitación para el Primado, en reparación de la orfandad mariana de patronazgo de toda una Provincia Eclesiástica, Comunidad Autónoma a la vez y, por más señas, la más pobre y olvidada delas diecisiete restantes?

“Guadalupex”, organización regida por seglares, y uno de cuyos fines es precisamente la aludida reivindicación, creo que podría -debería- ponerse al frente de la idea, con audacia y fervor patrio y mariano. Del clero, en esta ocasión, y por lo visto y comprobado, no cabe esperar demasiado…

Guadalupex

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