Primer Concurso iberoamericano de cuentos 'Laudato si' Para contar cuentos 'Laudato si' y convertir esta casa común en un hogar común

Cuentos Laudato
Cuentos Laudato

"Será bello leer, escuchar, ver cuentos que relaten iniciativas, prácticas, experiencias, unidas a sueños, ideas, propuestas para convertir esta casa común en un hogar común"

"La metáfora de la casa común es clave para comprender lo que el Papa propone. Se trata de un gran diálogo que incluye creyentes y no creyentes"

"La ecología integral contempla que, en la creación, todo es conexión, todo está interligado. La Vida es una red de relaciones"

"En medio de la tempestad, el Papa nos está invitando a ver más allá con imaginación creativa. ¿Cuál es el mundo post pandemia que soñamos? ¿Cuál es la Iglesia que Dios quiere y la casa común necesita?"

Se avecina el lanzamiento del Concurso iberoamericano de Cuentos Laudato Si '. Se percibe mucho entusiasmo y expectativa al respecto. Hay “buen ambiente”.

Mientras en Europa disfrutan del verano y hay pausa de vacaciones, en la mayoría de los países de América Latina y el Caribe, aún hay restricciones de movilidad por causa de la pandemia. Seguimos en medio de la tempestad con fuertes oleajes que amenazan la salud y dejan al descubierto lo precario de las estructuras económicas, sociales, políticas, religiosas para propiciar equidad, justicia, paz, armonía en el mundo.

En este contexto, hay que reconocer que muchas personas aún no han leído con calma la encíclica Laudato Si´. Otras se han puesto en la tarea de repasarla con el ánimo de encontrar una fuente de inspiración para su cuento. Para los unos y otros, queremos brindarles una pista de aproximación al núcleo de la encíclica. Se trata de la noción de “ecología integral” que propone el Papa Francisco. Es fundamental. Si no se entiende qué es lo que significa Ecología Integral, tampoco se comprenderá el mensaje profundo sobre el cuidado de la casa común. En ese sentido, he aquí algunos tips:

Laudato si´ no es una expresión ni en español ni en latín. Está escrita en umbro, una lengua de la región de Umbría en Italia. Significa “alabado” (laudato) “seas” (si´). Nótese ese apóstrofo, una comilla simple que va después de la i. No es una tilde. La expresión Laudato si´ de hace ocho siglos, aparece en un himno que San Francisco de Asís le dedicó a Dios Creador, maravillado por la hermosura de su creación.

Concurso de cuentos
Concurso de cuentos

En este “Cántico de las creaturas”, el hoy en día considerado Santo Patrono que quienes cultivamos la ecología, repite ocho veces esa expresión. En el 2015, el Papa la adopta como título de la encíclica. Entre el 2020 y 2021, caracteriza la celebración de un Año extraordinario para cuidar la vida en el planeta y lanzar una plataforma de acción en todas las organizaciones eclesiales para promover un Jubileo por la Tierra en los próximos siete años.

En el título de la encíclica ya hay un horizonte conceptual a tener en cuenta. Observemos los verbos que hay detrás de “Laudato Si´: sobre el cuidado de la casa común”:

Alabar a Dios Creador (Laudato si´)
Cuidar su creación
Restaurar vínculos en la “casa común”

Justamente la metáfora de la casa común es clave para comprender lo que el Papa propone. Se trata de un gran diálogo que incluye creyentes y no creyentes. En todo el universo, hay un sistema solar y allí aparece este frágil planeta azul, lleno de agua, que nosotros llamamos Tierra. Desde nuestra fe, consideramos que todo el cosmos ha sido creado por Dios como una expresión sublime de su amor.

Vale recordar que la palabra ecología proviene del vocablo griego “oikos” que significa hogar (la casa que incluye a las personas y sus bienes). Es decir, la “casa común” refiere a las relaciones de la familia que vive bajo un mismo techo y comparte un espacio común. No es un asunto solo arquitectónico. Es una vivencia de comunión. Es en este sentido que el Papa Francisco nos invita a cuidar la casa común y, por tanto, reconocernos como familia de Dios. Si el Buen Pastor nos cuida con ternura y nos llama a cada uno por nuestro nombre, también nosotros debemos cuidarnos los unos a los otros.

Cuentos-concurso
Cuentos-concurso

Por eso, la encíclica propone un giro inmenso en la manera de interpretar la palabra “ecología”. Ya no está referida exclusivamente a la fauna y la flora, sino que incorpora las relaciones del ser humano y por supuesto, le da un lugar protagónico a Dios. El ejemplo por excelencia de una ecología integral vivida con alegría y autenticidad es San Francisco de Asís. Él llamaba hermanas a todas las creaturas porque descubrió que todos somos hijos e hijas de la misericordia de Dios. Por eso, en su espiritualidad es inseparable el amor al Creador, del servicio a los pobres, la preocupación por la naturaleza y la búsqueda de la paz interior (Cf. LS 10)

La ecología integral contempla que, en la creación, todo es conexión, todo está interligado. La Vida es una red de relaciones.

La ecología integral asume que no hay dos crisis separadas, una social y otra ambiental, sino una sola y compleja crisis socio ambiental. Esto trae como consecuencia que debemos ampliar nuestra acción evangelizadora desde una pastoral socio-ambiental y considerar que la Dimensión Social de la Evangelización incluye el cuidado del ambiente.

La ecología integral pone en diálogo la ecología ambiental, económica, social, cultural y de la vida cotidiana con los principios éticos del bien común y la justicia entre las generaciones.

Los Objetivos de Laudato Si´ previstos para promover un Jubileo en nuestra casa común en los próximos siete años, también brindan un indicador de lo que significa la ecología integral en la Doctrina Socio-ambiental de la Iglesia:
Responder al clamor de la Hermana Madre Tierra
Responder el clamor de los pobres
Promover una Ecología Ecológica
Propiciar un estilo de vida sustentable
Implementar una Educación Ecológica
Vivir una Espiritualidad Ecológica
Fomentar una participación ciudadana en busca del bien común

Concurso de cuentos

En síntesis, tal como se ha dicho anteriormente, la ecología integral es una mirada sobre la vida, una espiritualidad, una mística, una ética que asume la humildad y la hermandad de San Francisco de Asís como itinerario de humanidad. El Hombre Nuevo del cual nos habla San Pablo. (2Co 5,17; Ef 4,24; Col 3,10). “Cielos nuevos y tierra nueva en donde habita la justicia” (2 Pe 3, 13)

Así que será bello leer, escuchar, ver cuentos que relaten iniciativas, prácticas, experiencias, unidas a sueños, ideas, propuestas para convertir esta casa común en un hogar común.

La ecología integral es un concepto poderoso que liga las diversas relaciones del ser humano y le propone el camino de cuidado como ruta de reconciliación. La parábola del Buen Samaritano, es un excelente referente para comprender de qué se trata. Los verbos que describen la acción de aquel buen hombre que se compadeció de quien estaba moribundo a la vera del camino, aplican perfectamente tanto para atender a la Hermana Madre Tierra que está siendo violentada (LS 1) como a los seres humanos que están siendo descartados por una economía que mata y unas políticas excluyentes y discriminatorias.

El Tiempo de la creación es una excelente oportunidad para ponerse al día con el mensaje central de la encíclica, escribir los primeros borradores de los cuentos, pero, sobre todo, para comenzar a vivir Laudato Si´. Desde el 1° de septiembre al 4 de octubre, tenemos chance de entrenarnos en los comportamientos, pensamientos, sentimientos necesarios para “laudatosificar” la existencia. En medio de la tempestad, el Papa nos está invitando a ver más allá con imaginación creativa. ¿Cuál es el mundo post pandemia que soñamos? ¿Cuál es la Iglesia que Dios quiere y la casa común necesita?

*Alirio Cáceres Aguirre

Coordinador para el Cuidado de la Casa Común (Arquidiócesis de Bogotá, Colombia)

Integrante del Equipo organizador del Concurso de Cuentos Laudato Si´

oikos19@gmail.com @Diaconooikos

Cuentos-concurso2
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