Expresiones clave del cristianismo (I)
El Nuevo Testamento contiene las palabras y expresiones con que levantar cualquier construcción ético-religiosa de raigambre cristiana, y no se puede hacer teología cristiana fuera de ese singularísimo universo verbal que son los libros del Nuevo Testamento
El Nuevo Testamento contiene las palabras y expresiones con que levantar cualquier construcción ético-religiosa de raigambre cristiana, y no se puede hacer teología cristiana fuera de ese singularísimo universo verbal que son los libros del Nuevo Testamento. Veamos algunas expresiones en griego y latín, junto a sus sentidos.
- Thesaurós/tesaurus. Tesoro. Ubi enim thesaurus tuus, ibi est cor tuum. ¿Amamos más a Jesús que al dinero o estamos haciendo sólo teatro?
- Anomía/iniquitas. Discedite a me qui operamini iniquitatem. La anomía es también un concepto político que describe una transgresión del principio democrático de la “isonomía”, o igualdad de todos ante la ley.
- Hamartôloì/peccatores. Pecadores. Mathetaí/Discipuli. Discípulos. Peccatores venientes discumbebant cum Iesu et discipulis eius. Tanto el pecador como el virtuoso viven bajo la égida del pecado, y si Jesús hubiera sentido alguna vez “asco humano”, lo hubiera sentido tanto hacia los pecadores confesos como hacia los presuntos.
- Exouxía/potestas/auctoritas. Autoridad, potestad. Véase que en la palabra griega late el verbo ser; como la exousía emanando del propio ser. La autoridad viene de uno mismo, no se puede dar desde fuera. Potestatem spirituum immundorum eicere.
- Eirênê/pax. La paz. Pero no es la paz que se complace con la injusticia sistémica que sufre la impotencia de los más pequeños. La paz de Jesús puede imponer la justicia con machaîra. Non veni pacem mittere, sed gladium. Jesús critica la paz injusta casi con las mismas palabras que Aristófanes en La Paz y su versionador Nieva.
- Entolê/mandatum/praeceptum. Mandato, prescripción, precepto, decreto. Quod est mandatum in lege? Jesús aplica aquí el principio jurídico “de lege ferenda”. Hoc est praeceptum meum, ut diligatis invicem, sicut dilexi vos.
- Dýnamis/virtus. Fuerza, virtud, capacidad. Unicuique secundum propriam virtutem. Carlos Marx alabó esta frase, y la remedó.
- Óchlos/turba. Turba, populacho. El verdadero pueblo de Jesús, el pueblo que más ama Jesús, su pueblo, es el pueblo bajo con todas sus necesidades físicas, materiales y espirituales. Et acceserunt ad eum turbae multae.
- Metanoía/Paenitentia. Arrepentimiento, corrección, conversión. De nada vale una Revolución social y política si en cada uno de nosotros no vence el amor y la decencia sobre el egoísmo y la codicia. Paenitentiae in remissionem peccatorum.
- Ekklêsía/Ecclesia. Asamblea. La Iglesia es una Asamblea de bautizados en la que todos tienen, como en las Asambleas del mundo clásico, de donde los evangelios cogen la palabra, el mismo derecho de participación/méhexis directa.
- Makrothýmeson/patientiam habe. Ten paciencia. Patientiam habe in me. Es curioso que, tal como ya nos decía Séneca, el significado de patientia es lo contrario a su etimología – situación de padecimiento - , y en realidad debería decirse “impatientia”, que etimológicamente significaría “resistencia a una situación de padecimiento”.
- Sýndouloi/conservi. Compañeros de esclavitud. También Séneca aplica esta palabra para definir la condición en la que vivimos todos los hombres; en realidad, todos somos compañeros de esclavitud. Videntes autem conservi eius quae fiebant, contristi sunt valde, et venerunt et narraverunt domino suo omnia quae facta fuerant.
- Sklêrokardía/duritiam cordis. Dureza de corazón. Duritiam cordis vestri. En varias ocasiones Jesús nos increpa por nuestra dureza de corazón o falta de sensibilidad ante lo humano.
- Mercennarius/misthotês. Jornalero, obrero, mercenario, trabajador. Et relicto patre suo Zebedaeo in navi cum mercennariis, secuti sunt eum. El mercennarius vende su trabajo, con lo que renuncia a todos los frutos del trabajo ( Marx ).
- Katexousiádsô/potestatem exercere. Ejercer autoridad sobre. Jesús apela a la experiencia de los propios discípulos para que reconozcan que todo poder es avasallador y hostil. Scitis quia principes gentium dominantur eorum, et qui maiores sunt potestatem exercent in eos.
- Spêlaion lêistôn/speluncam latronum. Cueva de ladrones. Con frecuencia los malos sacerdotes han convertido la casa de Dios en casa de ladrones, traduciendo los méritos para la vida eterna en dinero. Con dinero se ha querido compra la vida eterna. Domus mea domus orationis vocabitur, vos autem fecistis illam speluncam latronum.
- Ek stómatos nêpíôn kaì theladsóntôn/ex ore infantium et lactentium. De la boca de los niños y lactantes. Numquam legistis: quia ex ore infantium et lactentium perfecisti laudem? La verdad y el asombro ante la belleza de la Creación sale de la boca de los niños tras haber visto ambas cosas sus ojos puros. El pueblo que más se ha acercado en este sentido a los niños son los griegos. Benedicto XVI nos decía en El camino pascual que el metropolita griego Stylianos Harkianakis recuerda que Platón, en el Timeo, habla del juicio irónico de un extranjero que afirmaba que los griegos son “aeí paídes”, eternos niños. Platón no ve en este juicio un reproche, sino una alabanza de la manera de ser de los griegos: “Comoquiera que sea, hay un hecho indiscutible: los griegos querían ser un pueblo de filósofos, y no de tecnócratas, es decir, eternos niños, que veían en el asombro la condición más elevada de la existencia. Solamente así puede explicarse el hecho significativo de que los griegos no hicieran uso práctico de sus innumerables hallazgos”. Y Carlos Marx en sus lúcidos Grundrisse explica cómo los goces artísticos y filosóficos que nos producen esos modelos griegos inalcanzables se fundan en la naturaleza de los griegos como eternos niños. ¿Por qué la infancia histórica de la humanidad, en el momento más bello de su desarrollo, no debería ejercer un encanto eterno, como una fase que no volverá jamás? Hay niños mal educados y niños precoces. Muchos pueblos antiguos pertenecen a esta categoría. Los griegos eran niños normales.
- Klêronomía/hereditas. Derecho de herencia, posesión. Tengamos en cuenta que el vocablo griego viene de “klêros”, suerte, porque los lotes de tierra derivaban de un antiguo sorteo entre todos los ciudadanos, y la suerte actúa sobre una igualdad radical de todos. Recordemos el significado bíblico de los años jubilares. Hic est heres, venite, occidamus eum, et habebimus hereditatem eius. El crimen no es la fuente de la klêronomía.
- Eis kefalên gônías/in caput anguli. “A la cabeza del ángulo”, relacionado con la piedra colocada en el vértice del ángulo, y que cierra la fábrica del muro, en el sentido de piedra principal. Lapidem, quem reprobaverunt aedidicantes, hic factus est in caput anguli. La piedra humilde, casi invisible, indigna de ser mirada, despreciada por las hermosas piedras que rematan el tímpano y fastigio del templo, es la piedra que sostiene el entero edificio.
- Ho Theós dsôntôn/Deus viventium. Todo lo creado por Dios está vivo, recogido con amor en el cuenco de sus manos. Non est Deus mortuorum, sed viventium.
- Oíkon emporíou/domum negotiationis. La Iglesia, muchas veces contaminada y corrompida por la civilización de los negocios que domina el mundo, ha negociado con su poder espiritual, tal como en su día denunció Lutero con acierto – pero que se equivocó en otras muchas cosas -, perdonando con costosas indulgencias dinerarias, rezando en las tumbas de los cementerios a tanto la oración, organizando corrientes, carismas o espíritus de movimientos que viven de la cándida confianza de sus miembros, justificando la avaricia del rico a cambio de su generosidad, justificando las leyes inicuas y criminales del Estado que la subvenciona, abusando en fin de la conciencia torturada de los creyentes. Nolite facere domun Patris mei domum negotiationis.
- Adelphoi/fratres. Hermanos. La etimología del griego adelphós tiene que ver con *delph-, que significa útero, por lo que hermano sería aquel que ha nacido del mismo útero que otro. Respecto a la etimología latina de frater, relacionado con *pher-, tiene que ver con la función de los jóvenes varones indoeuropeos, de “llevar” o pastorear el ganado. Los hermanos somos, por tanto, hijos de la misma madre que sostenemos la familia con nuestro trabajo. Vínculo y actividad son también dos conceptos unidos en esta palabra evangélica. Unus est enim magister vester, omnes autem vos fratres estis.
- Dsôê aiônios/vita aeterna. La vida eterna. Todas las vidas viven eternamente en el cuenco que hacen las manos de Dios. Vitam aeternam possidebo.
- Tòn plêsíon sou/proximum tuum. Tu prójimo. Sólo se ama uno a sí mismo cuando ama a su prójimo con la misma intensidad. Et proximum tuum sicut teipsum. En la época de Jesús los judíos llamaban prójimo, “rea´”, a los que no siendo hermanos eran israelitas. Jesús va a transformar definitivamente la noción de prójimo. El hombre que se halla en apuros, aunque sea mi enemigo, es mi prójimo. El amor universal conserva así un carácter concreto: se manifiesta para cualquier hombre al que Dios ponga en mi camino.
- Ornis/gallina. Gallina. Quemadmodum gallina congregat pullos suos sub alas, et noluisti. A Martín Lutero le encantaba comparar a Jesucristo como una gallina que bajo sus alas protege a sus polluelos.
- Paradídômi/tradere. Traicionar. La traición se agazapa también en los evangelios, como algo consustancial con la especie humana. Qui intingit mecum manum in paropside, hic me tradet. El vocablo «traidor» viene del latín «traditor», un nombre agente que se monta sobre el verbo «trado», compuesto del verbo «do», de transparente e insoslayable raíz indoeuropea, lo mismo que el traidor griego «prodótês», que se funda sobre el verbo «prodídômi», paralelo del latino. Traidor sería el individuo, falso amigo halagador, que te da o te entrega como rendido o vencido a tus oponentes, a tus enemigos (el otro lado, «trans»). Esta misma raíz está presente en el nombre que designa precisamente al esclavo en griego, «doûlos», de «doelos», y tiene su semántica relacionada con el verbo latino «dedo», entregarse, capitular, de donde «dediticius», vencido, entregado, sometido sin condiciones, y «deditus», rendido, y «deditor», el que se rinde o entrega y, finalmente, «deditio», entrega, rendición, capitulación. Nos movemos en los campos semánticos de la guerra ganada con clamorosas traiciones. La traición es una transgresión a la lealtad de la Naturaleza y tiene más que ver con una enfermedad congénita, una mórbida herencia genética (natura) que con la educación y el medio ambiente (nurtura). El Efialtes de las Termópilas, el Tersites de la Ilíada son incluso seres deformes. Abundan los traidores de cuerpo deforme, y todos tienen deforme el alma.
- Glôssai kainaì/linguae novae. Jesús nos trae una lengua nueva. Linguis loquentur novis.
- Parabolê/parabola. Comparación, imagen alegórica, parábola. Decía Giambattista Vico que la primera palabra fue la primera poesía. Jesús, el más grande poeta, nos habla desde la poesía, que es la legua de Dios, y sólo a sus discípulos revela su sentido secreto. Sine parabola autem non loquebatur eis; seorsum discipulis suis disserebat omnia.
- Kathóti àn tis chreîan eíchen/prout cuique opus erat. Lo que era necesario a cada uno según la necesidad que tuviera. Esta frase de San Lucas en sus Hechos de los Apóstoles, la recogió Carlos Marx en su Crítica del Programa de Gotha, sección 3ª: “la sociedad podrá escribir en su bandera: “¡De cada cual según si capacidad; a cada cual, según sus necesidades”.