¿Qué somos para ustedes, señores obispos de España?
"Qué está ocurriendo en esta Iglesia española? ¿Qué está pasando entre una parte importante de los obispos? ¿Han perdido el norte? ¿Será acaso que se ha hecho presente en sus modos de vida la “mundanidad”? ¿Qué somos el resto de los mortales para ustedes, que no os duele en las entrañas?"
Me surgen muchísimas dudas, cuestionamientos, me hacen tambalear porque no doy crédito, sin embargo, parece que nada de esto es nuevo, pues el poder que se ha ejercido en la Iglesia ha sido grande, y en su ejercicio se ha olvidado en multitud de ocasiones la esencia misma del evangelio como modelo de vida. Aun así, noto que un temblor enorme está sacudiendo a la iglesia española, porque de lo contrario no vería y denotaría el trabajo tan enorme de influenciar por doquier para acallar y silenciar los desmanes que en su seno se han venido sucediendo, con escándalos de dinero, de poder, de abusos hasta los más devastadores como los abusos sexuales. A todo, silencio y seguir como si no pasara nada. Pero insisto en preguntarme: ¿Cómo pueden actuar y decir las cosas que dicen? ¿Por qué nos tratan como si fuésemos “simplonatos”? ¿Acaso se creen que con esa cara de buenismo que algunos presumen, nos pueden tomar por tontos? ¿Qué está ocurriendo en esta Iglesia española? ¿Qué está pasando entre una parte importante de los obispos? ¿Han perdido el norte? ¿Será acaso que se ha hecho presente en sus modos de vida la “mundanidad”? ¿Qué somos el resto de los mortales para ustedes, que no os duele en las entrañas?
Estos últimos días parece que los astros se han confabulado y están sacando la basura escondida. Resulta llamativa y hasta escandalosa las ultimas noticias de nuestra Iglesia Española, que se está preparando para la llegada del papa León XIV. Parece como si el único interés que tienen muchos es silenciar, callar, encubrir y tapar los escándalos que a lo largo de la geografía del país van saliendo.
¿De quién podemos fiarnos? ¿En quién confiar? Se huele a distancia que el interés primordial es llenar las arcas, asegurar el futuro, sin importar ir dejando un número grande de cadáveres por el camino.
¿De verdad se creen que un “tecnicismo jurídico” puede dejar libre de la acusación de abusos a un menor? ¿De verdad piensan que el común de los mortales nos chupamos el dedo con semejante patraña? ¿En qué mundo viven? Aunque por el silencio que se está intentando generar, y por la falta de reacción de la Iglesia, que según dicen somos todos, todos, todos, esto se está consiguiendo a marchas forzadas.
Un escándalo de esta magnitud, unido a tantos otros de abuso de poder, manipulación de conciencias, y demás, que en otro lugar hubiera costado el puesto no sólo al sujeto sino a los que lo encubren y tapan, pero que en esta bendita España, acostumbrada a los toros y festejos, esto parece que no significa nada.
Desde el Nuncio Renzo Fratini, que estará cómodamente en su Macerata natal; pasando por el Cardenal arzobispo de Madrid de aquella época, Rouco Varela; y el Obispo Diocesano de Getafe por entonces
¿Es sólo monseñor Zornoza Boy el único responsable? Se le señaló como el presunto victimario, pero nos hemos olvidado intencionadamente que había quienes lo han tapado. Desde el Nuncio Renzo Fratini, que estará cómodamente en su Macerata natal; pasando por el Cardenal arzobispo de Madrid de aquella época, Rouco Varela; y el Obispo Diocesano de Getafe por entonces. Ellos fueron los que gestionaron aquel escándalo en el Seminario de Getafe; sin contar con la ayuda inestimable de algunos de más arriba, que silenciaron, taparon y callaron el eco de las voces que llegaban hasta Roma.
Y para más inri, nos salen ahora con una conversación del arzobispo de Sevilla pidiendo a la presunta víctima que perdone y calle para siempre. ¿Pero tienen capacidad moral para pedir eso? Olvidan nuestros pastores con demasiada frecuencia que el perdón es un proceso que requiere tiempo y determinados pasos. Y uno de esos pasos es el arrepentimiento, antes que el perdón, el resarcimiento del daño realizado, y para terminar el ir poniendo las bases para que no vuelvan a ocurrir casos como este. Y me parece que si ya es difícil el arrepentimiento, más lo es, eso de pagar, resarcir el daño, y me parece que no andan muy generosos nuestros obispos.
Todos hemos conocido con cierto estupor que “no se ha podido tener la certeza” de que era menor la víctima, pero sí de que ha habido abusos. Y la pregunta que nos hacemos es: ¿no hay ninguna medida disciplinar para esto? Llegan noticias de que monseñor hace vida normal por los madriles, como si nada hubiese ocurrido, ¿es eso cierto?; y estamos convencidos, seguros, que se pondrá sus mejores galas, y alzará la mirada, para recibir al Papa, en su próxima y cercana visita a España. Estamos seguro de que lo veremos incluso por la tele saludando, y eso no solo es un bochorno, sino que es una vergüenza de principio a fin.
Suponemos que la maquinaria de los obispos estará funcionando para que en estos días previos a la visita papal se intenten acallar las voces ante otros casos conocidos, no solo de abusos de menores, sino de abuso de poder, y de castigo a ciertos sacerdotes. Por poner un ejemplo, la diócesis de Cádiz y Ceuta aún tiene a varios sacerdotes en “situación especial”, ¿qué ha sido de ellos? ¿sabemos algo de cómo van sus procesos? ¿serán olvidados? ¿se les tapará la boca como a otras víctimas? Más silencio, más nocturnidad y alevosía… y a esperar que se vaya el Papa y por aquí no pasó nada. Cada mochuelo a su olivo y a seguir cometiendo atrocidades, y encima con un pecado mayor “como si lo Dios lo bendijera” cuando se hartan de pedir coherencia a matrimonios, personas LGTBI, etc.
Tengan un poco de dignidad y atrévanse a vivir el evangelio como Cristo nos enseñó y no blasfemen. Vergüenza debiera darles permitir el acoso a las víctimas sexuales y de poder en el seno de la iglesia. Y si alguno tuviese dudas, que sepan que no me voy a callar porque me siento decepcionado y dolido por los “crímenes” que siguen cometiendo contra sus semejantes.
