¿Te vas o te quedas? Pero mientras… ¿qué?
De los últimos 14 años de la etapa de monseñor Zornoza, de quien nadie habla, silencio total y absoluto, como si las páginas de un libro se hubieran pasado y una piedra impidiera volver atrás
Quisiera iniciar esta sencilla reflexión con las palabras de Isaias 1, 17 “¡Aprendan a hacer el bien! Busquen la justicia y reprendan al opresor. Defiendan los derechos de los más vulnerables”, sin olvidarme de Amós 5, 25 “¡Pero que fluya la justicia como el agua, y la rectitud como un arroyo inagotable!”
En estos meses desde la llegada de Mons. Ramón Valdivia, mucho se ha pensado y escrito acerca de la presencia intermitente o perdurable como Administrador Apostólico de Cádiz y Ceuta. Los hay incluso que vaticinaban, después de aquel conato de carta de adhesión que salió de los muros del mismo obispado, y que no sabemos la deriva o suerte que tuvo, que después de la visita papal se haría el posible anuncio de su nombramiento como Titular de la Sede gaditana y ceutí, pero van pasando los días y todo se demora, y con esa demora todo sigue igual. Que no se toque nada, que no se haga nada, que haya silencio…. Me revuelve el estómago cuando veo ese silencio obviando la realidad, mientras resuenan las palabras de Miqueas 6, 8 “¡Ya se te ha declarado, oh mortal, lo que el Señor espera de ti! Que practiques la justicia, que ames la misericordia y que camines humildemente con tu Dios”
Mientras va surgiendo una pregunta en la mente de muchos de los que dieron la cara y hablaron sin miedo acerca de la situación vivida durante los últimos 14 años de la etapa de monseñor Zornoza, de quien nadie habla, silencio total y absoluto, como si las páginas de un libro se hubieran pasado y una piedra impidiera volver atrás. Y al inicio, pareció llegar la primavera en los primeros meses de la llegada de Don Ramón, con ese ritmo frenético de un lado para otro, con sonrisa en el rostro, con gran capacidad y actitud de escucha, cosa que le honra, dedicando su tiempo a informarse concienzudamente de la situación de la Diócesis, escuchando a unos y otros, pero curiosamente, a día de la fecha, no ha hecho ningún cambio o movimiento en los cargos de la curia diocesana, ni se conoce nombramiento alguno.
Una respuesta rápida la ha dado él mismo en una reciente entrevista coloquial para un canal de televisión local cuando justifica su inoperancia en el hecho de ser Administrador Apostólico, en no poder hacer o tocar nada que pueda perjudicar al siguiente. Pero esto no deja de chirriar en la mente de muchos, porque entonces a qué vino usted, qué misión traía, y lo más grave, ¿cuál es su compromiso real con el evangelio?, porque claramente Mateo 6, 33 dice “Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas las cosas le serán añadidas”. No se puede ser un bien queda, hay que meter las manos en el barro y pringarse para servir.
¿Por qué no actúa? ¿Por qué no mueve ficha? ¿Por qué no se pringa? ¿Quién realmente maneja los hilos? ¿Qué o quién le está frenando? ¿Debe algún favor a alguien? ¿A quién teme?
Si profundizamos un poquito más en su nombramiento, sabemos que fue nombrado con todos los derechos y deberes de un Obispo Diocesano, aunque nunca se ha hecho público el documento que acredita su nombramiento, cosa normal en una diócesis que lleva 14 años escondiendo, y ocultando; a pesar de haber recibido “premios por su transparencia”, que felizmente recoge la ecónoma diocesana, Carmen Lobato, como regalo caído del cielo a pesar de que sus días los tiene contados; pero vamos esto es otra historia que algún día verá la luz.
Es por ello, que surge una pregunta inquietante: ¿Por qué no actúa? ¿Por qué no mueve ficha? ¿Por qué no se pringa? ¿Quién realmente maneja los hilos? ¿Qué o quién le está frenando? ¿Debe algún favor a alguien? ¿A quién teme?
Los que le conocen dicen que no tiene un pelo de tonto, que las coge al vuelo, (también dicen que no se moja, se pringa en nada) pero mucho me temo que algunos le han tomado bien la medida, le han sabido hacer bien la cama, y está pillado por las redes tejidas en el anterior periodo“zornoziano”. No es lógico que con los meses que han pasado no haya el más mínimo movimiento.
Bueno, a decir verdad, ya sabemos que la Parroquia de San Miguel de Algeciras la van a demoler después de años de espera y mentiras; que varias familias que la fundación Adolfo Carneiro, dependiente del Obispado, tiene alojadas en la Plaza de viudas de Cádiz tienen el aviso del cierre por derrumbe; que al P. Antonio Casado si le han dado un destino pastoral allá por San Roque; que no ha ocurrido lo mismo con el P. Rafael Vez, aunque le reconocía que lo que pedía era justo; que sigue bloqueada la situación del antiguo convento de las Capuchinas de San Fernando; que se cierra el convento de carmelitas descalzas de Cádiz; que los Padres Paúles se marchan de Cádiz también….. por lo que vemos hay movimientos tristes que no alientan un futuro de esperanza. Se nos ha olvidado quizás esa afirmación clara de Jesús “les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos más pequeños, por mí lo hicieron”. ¡Cuanto por hacer!
Posiblemente antes de que lleguen las vacaciones veraniegas de agosto, podamos saber algo. Pero de una cosa estamos seguros: que una Diócesis no puede permanecer en esta situación mucho más tiempo; que pasar página de esta manera a la larga nos traerá mayores males; que no reconocer lo ocurrido nos va a afectar en un futuro; que el daño no ha sido reparado; que la verdad no ha salido a flote; que queda mucho por limpiar; que los que aún permanecen en el poder se están haciendo más fuertes; y que si esto no se remedia, mucho me temo que cuando se vaya nos preguntaremos ¿Pisha, para qué viniste realmente? ¿Qué has hecho además de sonreír?
Posiblemente antes de que lleguen las vacaciones veraniegas de agosto, podamos saber algo. Pero de una cosa estamos seguros: que una Diócesis no puede permanecer en esta situación mucho más tiempo; que pasar página de esta manera a la larga nos traerá mayores males; que no reconocer lo ocurrido nos va a afectar en un futuro; que el daño no ha sido reparado; que la verdad no ha salido a flote; que queda mucho por limpiar; que los que aún permanecen en el poder se están haciendo más fuertes; y que si esto no se remedia, mucho me temo que cuando se vaya nos preguntaremos ¿Pisha, para qué viniste realmente? ¿Qué has hecho además de sonreír?
Y esto me preocupa muy seriamente, si Mons. Valdivia sigue sin actuar, aceptando los tejemanejes de los que ocuparon cargos en el pasado quiere decir que está conforme con ese estilo mercantilista que Zornoza imprimió en la diócesis. Va siendo hora de que muestre sus verdaderas cartas, de que se arriesgue a mostrar su verdadero rostro o admitir que está dispuesto a que ese estilo campee a sus anchas por la Diócesis. Pero cuidado con lo que se está haciendo porque como nos recuerda el Libro del Apocalipsis “en las cosas de Dios no se puede ser tibios porque Dios mismo nos vomita de su boca”(Ap 3, 16)
