¡Qué vergüenza, monseñor Zornoza!
"A los curas de Cádiz y Ceuta os pedimos que os toméis en serio de una vez vuestro ministerio, leáis bien el evangelio y lo cumpláis dándonos ejemplo"
El caso Zornoza en Cádiz es una vergüenza más de una institución que se precipita al vacío, una institución que se está pudriendo desde dentro con supuestos sacerdotes que predican y no siguen el evangelio.
El “zornozismo” en Cádiz ha provocado la salida de la diócesis de muchos sacerdotes, hablan de casi 20, el absoluto silencio de los que se quedaron y el ostracismo y el castigo de Rafael Vez, el único sacerdote que se atrevió a levantar la voz frente al obispo Zornoza, su abuso de poder y sus actuaciones en las antípodas del evangelio.
La corrupción y el silencio en la diócesis de Cádiz es un hecho evidente. Al padre Rafael Vez ningún compañero lo apoyó, sólo un grupo de seglares, ni se atrevió a abrir la boca frente al poder de un obispo que más que un pastor se asemeja a un señor feudal de horca y cuchillo.
¡Cuánto poder del obispo Zornoza que aún hoy día mantiene a la diócesis de Cádiz, a Getafe e incluso a La Rota en el Vaticano, ocultando la verdad, defendiendo a la institución en lugar de a sus víctimas!
El talante abusivo de Zornoza llevó a la diócesis de Cádiz por el camino más oscuro de su historia. Sacerdotes paralizados por el miedo para no ser defenestrados por el obispo que ante la injusticia cometida al compañero Rafael Vez miraron hacia otro lado.
Nos preguntamos: ¿qué posibles amenazas hicieron que callasen la boca? ¿Qué descubrió el obispo de sus vidas para lograr el silenciarlos? ¿Se atreverán algún día a dar testimonio de la verdad de lo ocurrido en el tiempo Zornoza? ¿Quién será capaz de devolver la luz y la verdad a la diócesis de Cádiz? ¿Por qué todavía no hay cambios con el nuevo Administrador Apostólico, Don Ramón Valdivia?
Algunas personas teníamos la esperanza puesta en el Administrador Apostólico como persona conciliadora y justa, pero pronto hemos sido testigos de cómo se viene comportando como continuador de las injusticias, que pide silencio a las víctimas y no le tiembla la mano para corroborar con su propia firma las injusticias.
Pero no está solo Rafael Vez, ni tampoco estáis solas todas las demás victimas de Getafe y del resto de España. La verdad nos hará libres. Porque nosotros sabemos, como Jesús nos enseñó, que las personas SIEMPRE están por encima de la institución.
A los curas de Cádiz y Ceuta os pedimos que os toméis en serio de una vez vuestro ministerio, leáis bien el evangelio y lo cumpláis dándonos ejemplo.
