El Papa visita a los ortodoxos armenios, y promete "mi plena dedicación a la santa causa de la unidad cristiana" León XIV: "La comunión no implica absorción ni dominio"
"Su presencia hoy aquí es un profundo gesto de solidaridad", señaló el patriarca Sahak II, pidiendo al Papa "utilizar su influencia" para proteger a los cristianos, especialmente en Oriente Medio. "Que el Señor le convierte en un ángel de la paz entre pueblos desgastados por la guerra"
Prevost: "Debemos inspirarnos para recuperar la unidad que existió en los primeros siglos entre la Iglesia de Roma y las antiguas Iglesias orientales"
Una bendición al comienzo de la ceremonia. Así arrancó el cuarto día, y último, del viaje de León XIV a Turquía. Este mediodía, el Papa se trasladará (con el Airbus ya reparado) a Líbano, a una nueva etapa. Prevost arrancó la mañana en la catedral ortodoxa armenia, siendo recibido por una multitud de niños, con esos grititos que ya se han convertido en clásicos en esta visita.
"Hermano y compañero, guardián de la gente", le saludó el patriarca armenio Sahak II Mashalian, quien destacó el "testimonio universal que el Papado da al mundo". "La división de los cristianos hiere al cuerpo de Cristo", señaló en sus palabras. "Su presencia hoy aquí es un profundo gesto de solidaridad", culminó, pidiendo al Papa "utilizar su influencia" para proteger a los cristianos, especialmente en Oriente Medio. "Que el Señor le convierte en un ángel de la paz entre pueblos desgastados por la guerra".
En su alocución, León XIV agradeció "el valiente testimonio cristiano del pueblo armenio a lo largo de los siglos, a menudo en circunstancias trágicas", y los "lazos fraternos" que unen ambas Iglesias desde hace más de medio siglo. "Desde entonces, por gracia de Dios, el 'diálogo de caridad' entre nuestras Iglesias ha florecido".
Evocando la razón última de este viaje, el 1700 aniversario del Concilio de Nicea, Prevost volvió a celebrar el Credo Niceno, con el que "debemos inspirarnos para recuperar la unidad que existió en los primeros siglos entre la Iglesia de Roma y las antiguas Iglesias orientales".
Una inspiración que también ha de venir "en la experiencia de la Iglesia naciente para restaurar la plena comunión, una comunión que no implica absorción ni dominio, sino un intercambio de los dones que nuestras Iglesias han recibido del Espíritu Santo", proclamó el Papa, quien invitó a la Comisión Mixta de diálogo a reanudar "pronto" su colaboración, "buscando un modelo de plena comunión, por supuesto juntos".
"En este camino hacia la unidad, nos precede y nos rodea «una verdadera nube de testigos»", los santos, como Nerses IV, de cuya muerte se han celebrado 850 años recientemente. "Que el ejemplo de san Nerses nos inspire y su oración nos sostenga en el camino hacia la plena comunión".
"Al agradecerle a Su Beatitud por la cordial bienvenida, le aseguro mi plena dedicación a la santa causa de la unidad cristiana. Que recibamos este don celestial con corazón abierto, para ser testigos cada vez más convincentes de la verdad del Evangelio y servir mejor a la misión de la única Iglesia de Cristo", finalizó.