¿Cambio de doctrina o gesto de cara a la galería? Los Testigos de Jehová permiten las autotrasfusiones, pero mantienen el veto a la sangre ajena
A partir de ahora, los fieles podrán decidir si desean someterse a la extracción y almacenamiento de su propia sangre antes de una intervención quirúrgica, con el fin de utilizarla en caso necesario durante la operación
Los Testigos de Jehová han anunciado una modificación relevante en su postura sobre el uso de la sangre en el ámbito médico, una de las cuestiones más conocidas y controvertidas de su doctrina. El cambio ha sido comunicado en un vídeo por el Cuerpo Gobernante, el máximo órgano de dirección de esta confesión religiosa, que lo define como una "aclaración" de sus enseñanzas.
A partir de ahora, los fieles podrán decidir si desean someterse a la extracción y almacenamiento de su propia sangre antes de una intervención quirúrgica, con el fin de utilizarla en caso necesario durante la operación. Esta práctica, conocida como autotransfusión, supone una novedad dentro de una doctrina que tradicionalmente había rechazado cualquier uso de la sangre en tratamientos médicos.
Sin embargo, la organización mantiene sin cambios uno de sus principios fundamentales y sigue prohibido recibir transfusiones de sangre procedente de otras personas, incluso en situaciones de emergencia. Esta norma se basa en una interpretación literal de diversos pasajes bíblicos que instan a los creyentes a "abstenerse de la sangre", lo que históricamente ha llevado a rechazar este tipo de procedimientos incluso cuando resultan vitales.
Durante décadas, esta postura ha sido un rasgo distintivo del grupo y ha generado un intenso debate, especialmente en contextos médicos críticos. En algunos casos, incluso se ha valorado como ejemplo de fe la decisión de quienes rechazaron transfusiones pese al riesgo para su vida.
