El diálogo interreligioso: una necesidad urgente para el mundo contemporáneo
El jueves, 21 de mayo, a las 19:15, la comunidad Ahmadía del Islam en España convoa a asistir a la conferencia 'Valores en el Islam y en cristianismo: Un diálogo interreligioso', en modalidad virtual
(Comunidad musulmana Ahmadía).- El jueves, 21 de mayo, a las 19:15, en la Mezquita Basharat. Pedro Abad, Cordoba, la comunidad Ahmadía del Islam en España ha organiza la conferencia 'Valores en el Islam y en cristianismo: Un diálogo interreligioso', en modalidad virtual, impartida por José María Alonso Ruíz, diputado nacional en la X Legislatura y Tarik Ata Rafi, director del Dpto. de Lengua Española. Comunidad Musulmana Ahmadía.
En esta vídeo-conferencia, los dos ponentes insistirán en la importancia de resaltar lo que nos es común a las religiones que provenimos de un tronco común, que es el patriarca Abraham (as).
En un mundo marcado por la polarización, el fanatismo y la desconfianza entre comunidades religiosas, esta conferencia ofrecerá una reflexión sobre el papel que la religión puede desempeñar en la construcción de una convivencia pacífica. Para que exista armonía entre los pueblos, las religiones deben reconocer que Dios ha guiado a la humanidad en todas las épocas y en todos los lugares.
Aunque en muchas partes del mundo se habla de un resurgimiento religioso, dicho resurgimiento no siempre va acompañado de una renovación moral. Al contrario, con frecuencia se manifiesta en forma de rigidez, dogmatismo, intolerancia y rivalidad: el verdadero desafío de nuestro tiempo no es simplemente hablar de religión, sino rescatar su espíritu ético y humano.
Los grandes fundadores religiosos no deben ser objeto de desprecio, burla ni hostilidad. Todos los profetas poseen autoridad divina en cuanto portadores de un mensaje procedente de Dios. Aunque puedan existir diferencias de rango espiritual entre ellos, ningún creyente tiene derecho a utilizar esas diferencias para humillar a otros o alimentar conflictos.
La salvación no puede ser monopolizada por ninguna religión. Cuando una comunidad declara que quienes no pertenecen a ella están destinados al castigo eterno, no sólo crea barreras teológicas, sino también heridas emocionales y sociales. Frente a ello, intentaremos presentar una visión más amplia: Dios juzga a las personas con justicia, misericordia y conocimiento perfecto de sus circunstancias.
La paz religiosa exige también reconocer la libertad de conciencia: la fe auténtica no puede imponerse por la fuerza; debe nacer de la convicción interior. La espada puede conquistar territorios, pero no corazones; puede inclinar cabezas, pero no mentes. Esta idea resume una de las aportaciones más importantes que pretendemos emane de esta vídeo-conferencia: la religión, si desea extenderse, debe hacerlo mediante la razón, la belleza de sus enseñanzas, el ejemplo moral y el diálogo, nunca mediante la violencia o la presión. La verdadera victoria de una religión no se mide por el poder político ni por la dominación social, sino por la fuerza de su verdad, la nobleza de sus principios y su capacidad para transformar positivamente la vida humana.
El objetivo de este tipo de iniciativas es fomentar la cooperación entre religiones. Estas conferencias deberían evitar el ataque a otras creencias y centrarse en exponer los aspectos positivos de cada fe. ¿Por qué no que los representantes de una religión hablen también con aprecio de los valores presentes en otras tradiciones? Tenemos que crear una cultura de respeto. El diálogo no debe ser visto como una amenaza, sino como una herramienta indispensable para la supervivencia de la paz. El libre intercambio de ideas, siempre que se realice con cortesía y honestidad, es presentado como un derecho humano fundamental y como una condición necesaria para que la verdad pueda abrirse camino.
Sería ideal hacer una llamada a la cooperación práctica. La paz interreligiosa no debe limitarse a declaraciones, discursos o encuentros simbólicos. Cristianos, musulmanes, judíos, hindúes, budistas y creyentes de otras tradiciones pueden trabajar juntos en proyectos humanitarios, sociales y filantrópicos. La cooperación en beneficio de la humanidad permite que las religiones dejen de verse como rivales y empiecen a reconocerse como fuerzas morales capaces de aliviar el sufrimiento humano.
En conclusión, el diálogo interreligioso plantea que la humanidad necesita una revolución moral basada en el respeto, la humildad y el reconocimiento mutuo. El mensaje final es profundamente actual: la paz mundial no será posible mientras las religiones se utilicen como armas de división. Pero si recuperan su esencia espiritual, pueden convertirse en uno de los instrumentos más poderosos para unir a la humanidad bajo los principios de justicia, compasión y servicio común.
(as), (sa) - - - ¡que la paz de Dios sea con todos ellos! Para acudir a la conferencia, es necesario registrarse aquí.
