El Papa cesa a un obispo caldeo, detenido por blanqueo de capitales y de frecuentar un burdel
León XIV también firma la renuncia del patriarca de los caldeos, el cardenal Sako, a los 77 años, después de toda una vida dedicada al martirizado pueblo cristiano iraquí
León XIV ha aceptado la renuncia del obispo caldeo católico de San Diego, una decisión anunciada este martes después de que el prelado fuera detenido por acusaciones de malversación. La oficina del sheriff del condado de San Diego informó la semana pasada de que había detenido al obispo Emmanuel Shaleta el 5 de marzo en el aeropuerto internacional de San Diego, cuando intentaba abandonar el país. Según esa oficina, la actuación policial se produjo después de que una persona de su iglesia aportara una declaración y documentación “que mostraban una posible malversación de fondos de la iglesia”.
Shaleta permanecía retenido bajo una fianza de 125.000 dólares por ocho cargos de malversación, blanqueo de capitales y delito económico agravado, según el comunicado. No hubo respuesta inmediata al correo electrónico enviado a su parroquia, la iglesia caldea de San Pedro, en el que se solicitaban comentarios e información de contacto de su abogado.
También fue acusado de visitar regularmente el Hong Kong Gentlemen's Club en Tijuana, según recoge Repubblica, un burdel en la frontera entre Estados Unidos y México. El obispo se defendió alegando haber sido víctima de una campaña mediática por parte de opositores a su liderazgo.
El Vaticano señaló en su boletín diario de este martes que León XIV aceptó la renuncia de Shaleta conforme al código de derecho canónico de las iglesias orientales, que permite al papa aceptar la dimisión si un obispo solicita dejar el cargo.
León XIV había aceptado en realidad la renuncia cuando Shaleta la presentó en febrero, pero el anuncio no se hizo público hasta este martes, según la nunciatura apostólica en Washington. La Santa Sede parece haber esperado para anunciar la decisión con el fin de no interferir en la investigación policial.
Por otro lado, Prevost también aceptó la renuncia del cardenal Sako, patriarca de Bagdad de los Caldeos, a los 77 años. Sako dirigía desde 2013 el patriarcado caldeo, una Iglesia oriental vinculada a Roma cuyos orígenes se remontan a los inicios del cristianismo y que cuenta con alrededor de medio millón de miembros.
Su centro se encuentra en el actual Irak, y la sede del "patriarca de Babilonia" es la capital, Bagdad. Su principal tarea es garantizar la supervivencia de la minoría cristiana en el país.
Desde 1986, Sako trabajó como párroco en Mosul y, desde 1997, dirigió el seminario de Bagdad, hasta que en 2002 fue elegido arzobispo de Kirkuk. En 2018, el papa Francisco lo nombró cardenal, elevándolo directamente al rango más alto de cardenal obispo, como es habitual para los patriarcas de las Iglesias orientales vinculadas a Roma. Desde 2022, Sako es miembro del Consejo Económico del Vaticano.
