En sintonía con la Iglesia Universal, la construcción de este documento involucró un ejercicio sinodal que contó con el trabajo colegiado de los pastores, agentes de pastoral, religiosas y religiosos en territorio trabajando en la pastoral de la movilidad humana
"Tejidos sociales y familiares rotos, un enfrentamiento constante al peligro, el asedio de amenazas naturales y delincuenciales configuran, además de la vulneración de derechos, un cuadro de pérdidas, duelos, traumas colectivos y generacionales en la población en condición de movilidad forzada"
"La violencia sexual continúa utilizándose contra mujeres y niñas en su tránsito. Testimonios han revelado que muchas de ellas, se ven obligadas a acceder a relaciones de pareja con hombres que conocen durante su camino como una forma de protección, aunque ello derive en otras violencias: celos y control económico"