Ante el fallecimiento de un gran jesuita
Francisco de Javier, alma de José María Guibert
Para alcanzar mi auténtico ser
ABÍSMAME EN TU SER
Si del silencio hiciera
un abismado hueco,
y en las tardes sin nadie
el diapasón ardiente
del aire sobre el aire
hasta matarme el ego
por ser contigo
uno,
dormiría
tan dormido y despierto,
tan nada y todo en uno,
como esa nube leve
del sol atravesada.
Si esta noche me dieras
el saber sin concepto,
un ser sin etiqueta,
un navegar sin barco
y una luna sin tiempo,
que en las sombras fabrica
la amenaza del miedo,
quizás descubriría
el vaivén de mi cuna
y el sabor de tu verso.
Si mañana es ahora
y ayer ya no amanece
y el hoy solo un instante
que se me esfuma yerto,
abísmame en tu Ser
porque así me diluya
mientras deambulo absorto
por sendas de este espejo,
donde barrunto el aire
de tu perfume eterno.
Pedro Miguel Lamet
También te puede interesar
Ante el fallecimiento de un gran jesuita
Francisco de Javier, alma de José María Guibert
¿Vivimos dentro de un comic de terror?
Miedo universal
Se resucita al vivir despierto
Resurrección cósmica
Lo último