Hazte socio/a
Última hora
Las 'monjas rebeldes' abandonan Belorado

En defensa del Corán

X. MANUEL SUÁREZ

Los libros religiosos son para leer, no para quemar, hay que dejarles hablar, no se defienden con las armas, sino con la cabeza y con el corazón.

Theresia Morangke, Alfita Poliwo, Yarni Sambue y Noviana Malewa, cuatro adolescentes indonesias, caminaban para la escuela dominical en la que iban a estudiar la Biblia cuando fueron atacadas por musulmanes que decapitaron a tres de ellas; sólo por leer la Biblia.

Ugur Yuksel, Necati Aydin y Tilman Geske fueron degollados hace bien poco en Malatya, Turquía (ese país que quiere entrar en la UE) sólo por imprimir Biblias en turco.

Un policía saudí quemó viva a su hija cuando supo que leía la Biblia y se había convertido al cristianismo. Podría llenar páginas de nombres de cristianos encarcelados, torturados, asesinados, denigrados en los tiempos de hoy mismo, por leer la Biblia en países islámicos. Y detrás de cada uno de ellos escucho un silencio culpable, cobarde, hipócrita, vacío de credibilidad, cómplice, el de tantos compatriotas suyos islámicos, que carecen de valentía y dignidad para levantar su voz por los derechos inalienables de cada uno de estos cristianos.

Puede leer aquí el artículo completo de este médico, escritor y político, de fe evangélica, titulado En defensa del Corán

También te puede interesar

Lo último