Barriocanal, gerente del episcopado con plenos poderes
Es laico, joven para lo que se estila en la institución, muy preparado (fue decano de la facultad de Económicas de la Autónoma), tiene experiencia, es kiko pero capaz de dialogar hasta con los "rojos" y se ha ocnvertido en el seglar con más poder e influencia en la Iglesia española. Pero a Fernando Giménez Barriocanal no se le suben los cargos a la cabeza. Sigue siendo el mismo de hace años, cuando aprendía a administrar los dineros de la Iglesia al lado de un maestro tan consumado como Don Bernardo Herráez.
Hace años que vuela sólo en la gerencia del episcopado. Y con notable éxito. Gracias a él (ayudado por los profesionales y por el jefe de prensa de la Conferencia, Isidro Catela), la campaña del xtantos está siendo un rotundo éxito. Y, además, sabe vender los logros de la Iglesia. Con titulares, con sencillez y con claridad. Barriendo para casa, que para eso le pagan, pero sabiendo que la Iglesia tiene mucho de que presumir.
Hace unos meses, los obispos, conscientes de su valía, le pusieron entre manos otra patata caliente: la reestructuración de la nueva COPE. Y tampoco en este frente minado parece que las cosas le estén saliendo mal. Está poniendo orden en las cuentas, sin tener que recurrir a un ERE masivo. Y, además, está relanzando la programación.
Y para eso, Barriocanal está haciendo gala de una libertad asombrosa en la Iglesia. Nadie habría pensado, hace sólo unos meses, que un kiko se hubiese atrevido a desalojar de la Tarde a Cristina López, que se instaló en los micrófonos de la cadena episcopal gracias a la llamada "cuota" de los movimientos. Es decir, por pertenecer a Comunión y Liberación. Aunque también es cierto que, desde su entrada en la cadena, fue ganando notoriedad. Aunque no oyentes.
Pero parece que Barriocanal tiene claro que por encima de las adscripciones eclesiásticas, tiene que estar el mayor bien de la radio de la Iglesia. Y hasta se ha atrevido con Cristina, que presume ser amiga del cardenal Rouco Varela.
Profesional, con agallas y con valentía. Fernando Giménez Barriocanal se está convirtiendo, por méritos propios, en el laico con más poder de la Iglesia española. Y, al menos por ahora, se lo merece. Entre otras cosas porque no vive de sus cargos eclesiásticos. Y eso le da, si cabe, un mayor margen de maniobra. ¡Ojalá el poder no lo cambie!
José Manuel Vidal