Cuando la solidaridad reconstruye hogares y devuelve la esperanza
Roca Group y la Fundació del Convent de Santa Clara refuerzan su alianza humanitaria para ayudar a las víctimas de la guerra en Ucrania. Una colaboración que demuestra que el compromiso empresarial puede convertirse en dignidad y esperanza para quienes lo han perdido todo
La solidaridad no entiende de fronteras. La Fundació del Convent de Santa Clara de Manresa y Roca Group han dado un nuevo paso en su colaboración para ayudar a las víctimas de la guerra de Ucrania.
El pasado 30 de octubre salió de Viladecans el primero de varios contenedores con equipamiento sanitario, mobiliario de baño y materiales de accesibilidad donados por Roca Group. Su destino son antiguos sanatorios de Morshyn-Prykordonnyk, Nemyriv y Járkov, que están siendo rehabilitados para acoger a familias desplazadas, especialmente del Donbás, y a personas heridas que necesitan espacios adaptados para recuperarse.
La colaboración entre ambas entidades viene de lejos. Roca Group lleva años apoyando proyectos sociales de la Fundación en Manresa, contribuyendo a dignificar viviendas y espacios de acogida para personas vulnerables. Ahora, esta alianza cruza fronteras y llega al corazón de una Ucrania herida por la guerra.
«La guerra no solo destruye edificios. Destruye hogares, proyectos de vida y sueños. No podemos devolver a estas familias todo lo que han perdido, pero sí podemos ayudarles a recuperar un espacio digno donde vivir y empezar de nuevo», explica Sor Lucía Caram, dominica y directora de la Fundación.
La religiosa agradece especialmente el compromiso de Roca Group: «Es emocionante ver cómo una empresa pone lo mejor de lo que sabe hacer al servicio de quienes más sufren. Un baño digno, una ducha adaptada, un espacio donde recuperar la intimidad y la autonomía pueden parecer pequeñas cosas, pero para quien lo ha perdido todo significan muchísimo. Son gestos que devuelven humanidad y esperanza».
Desde el inicio de la invasión rusa, en febrero de 2022, la Fundación mantiene una intensa actividad humanitaria en Ucrania, con el envío de ambulancias, material sanitario, evacuación de heridos y ayuda a familias desplazadas. La coordinación de estos nuevos envíos se realiza en colaboración con la Guardia de Frontera de Ucrania.
Para Sor Lucía, esta iniciativa encierra un mensaje que va mucho más allá de la ayuda material:
«Frente a quienes destruyen, nosotros queremos construir. Frente al odio, queremos sembrar fraternidad. Y frente a la indiferencia, queremos responder con compromiso. Cada hogar que ayudamos a recuperar es una pequeña victoria de la esperanza sobre la barbarie»
Porque reconstruir Ucrania no es solo levantar paredes. Es devolver a las personas un lugar donde sentirse seguras, recuperar su dignidad y volver a soñar.
Y en esa tarea, la solidaridad entre empresas, entidades sociales y personas comprometidas demuestra que otro mundo es posible cuando dejamos de mirar hacia otro lado.