(Xabier Pikaza).- El 29 de septiembre de 2010 se anuncia en España huelga general, aunque con muchísimas matizaciones y diferencias, entre grupos, autonomías y colectivos. No se sabe del todo quienes la propone y apoya (o por lo menos yo no me he aclarado): sindicatos contra empresarios, empresarios y oposición contra gobierno, incluso el obispo de Madrid propone que vayan sus fieles con lazo blanco, pues se trata de una huelga de cristianos.
No sé qué proponer en plano inmediato, me siento un poco ajeno, pues mi itinerario laboral ha sido de tipo más intelectual que "material" (por decirlo de algún modo). De todas formas, desde mi posición de observador cristiano, con personas que leen y comentan mi blog, puedo ofrecer algunas reflexiones, en la línea de lo que dije el 1 de mayo.
En principio me siento radicalmente a favor de la huelga, de una huelga que sea universal (si no es de todos, internacional, resuelve al fin pocas cosas, pues los males del dinero y del trabajo y falta de trabajo son hoy univresales).
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