Hazte socio/a
Última hora:
Operación al Papa

"Matar de hambre a la población es una forma muy barata de hacer la guerra”

La presidenta de Manos Unidas, Cecilia Pilar Gracia, cierra la 'Mesa del Hambre' con motivo del Día de la Alimentación

La presidenta de Manos Unidas, con los ponenets de la jornada | MANOS UNIDAS

"Matar de hambre a la población es una forma muy barata de hacer la guerra”, nos dice el papa León XIV. “Por eso hoy —añade el pontífice—, cuando la mayoría de los conflictos no los libran ejércitos regulares sino grupos de civiles armados con pocos recursos, quemar tierras, robar ganado o bloquear la ayuda son tácticas cada vez más utilizadas por quienes pretenden controlar a poblaciones enteras inermes”. Lo hemos visto esta mañana.

Y eso lleva el hambre a poblaciones generalmente sumidas ya en la inseguridad alimentaria y la pobreza. Lo hemos visto esta mañana en nuestra mesa “Alimentando la paz”. El hambre puede alimentar los conflictos, y los conflictos provocan más hambre.

Usar el hambre como arma de guerra conduce, nos dice el Papa, a que “ingentes cantidades de personas sucumban al flagelo de la inanición y perezcan”.

¿Cómo es posible, nos preguntamos en Manos Unidas, que el mundo se enfrente impasible al desafío que supone el hambre de 645 millones de personas? ¿Cómo es posible que el derecho a la alimentación se vea sistemáticamente vulnerado en un mundo que produce alimentos para todos?

¿Cómo es posible, nos preguntamos en Manos Unidas, que el mundo se enfrente impasible al desafío que supone el hambre de 645 millones de personas? ¿Cómo es posible que el derecho a la alimentación se vea sistemáticamente vulnerado en un mundo que produce alimentos para todos?

Las dos mesas que hemos tenido la oportunidad de compartir esta mañana han querido ayudar a responder a estas preguntas. Hoy hemos reflexionado sobre una realidad que no podemos seguir ignorando: las causa y consecuencias del hambre.

Esperanza, Miguel, Jordi, Rafael, Emma, María, gracias por haber aceptado nuestra invitación para hablar de paz en la semana que se celebra el día Mundial de la alimentación. Escucharos ha sido enriquecedor. Nos alegra saber que somos muchos, cada vez más, los que hacemos de la denuncia de la persistencia del hambre una prioridad.

Gracias por aportar vuestra experiencia y vuestro trabajo a alimentar la paz y por poner sobre la mesa asuntos que no ocupan titulares ni tienen cabida en la agenda política.

Y gracias también a D. Raúl Tinajero, a los representantes de las distintas instituciones y organizaciones hermanas, a los medios de comunicación y a las empresas por vuestra presencia esta mañana.

Voy a terminar citando de nuevo al papa: “La guerra -nos dice- no resuelve los problemas, los amplifica y produce heridas tan profundas en la historia de los pueblos, que tardan generaciones en cicatrizar. Ninguna victoria armada podrá compensar el dolor de las madres, el miedo de los niños, el futuro robado”.

Sus palabras nos recuerdan que no hay victoria posible cuando el precio es el sufrimiento de millones de personas. Y que defender la paz exige también defender el derecho de todas las personas a alimentarse, a vivir con dignidad y a tener un futuro.

Ese es el compromiso que desde Manos Unidas queremos renovar hoy: seguir poniendo el hambre en el centro, denunciar sus causas y acompañar a quienes la sufren.

Porque alimentar la paz es también defender la vida y el futuro.

Muchas gracias.

También te puede interesar

Lo último