"Debemos borrar de nuestro imaginario la figura de un Jesús dulce, una imagen que propone la paz como un balance de fin de temporada"
"El cristianismo vive de una profecía que sabe que el mensaje del "Príncipe de la Paz" no se cumplirá en la historia, y sin embargo es a esa profecía a la que debe dirigirse la acción del mundo"
"Imaginar que se puede eliminar la conflictividad de este mundo es una pretensión ideológica. Aunque sólo sea porque existe la lucha entre el bien y el mal que actúa en la dinámica de la historia"
"Juan es un 'testigo de la luz', capaz de decir que la luz existe, que brilla, que no se apaga. Que la oscuridad no es la condición normal, que no hay que acostumbrarse a ella, no"
"A Juan le acribillan a preguntas sobre su identidad porque elude toda definición. No es el Mesías, no es un profeta"
"El Dios glorioso, del que no podemos pensar lo más grande, está entre nosotros. Esto es lo que Juan nos anuncia: es inútil pensar en él distante y lejano; inútil proyectarlo sobre una nube de majestad"
"El mensajero prepara el camino a los que vendrán en una historia que nos implica, en la que estamos dentro. Vemos más allá de él caminos que se deshacen y se enderezan en sus giros, que se redibujan"
"Su sobriedad es total, salvaje. Tiene el hedor del solitario que repele a la sociedad civilizada"
"Nuestra vida es una preparación. No siempre está claro quién y qué vendrá a nuestras vidas, no vemos nuestra salvación a la cara, y no entendemos quién y qué llenará nuestras expectativas"
La rutina, la cronología no importan. Cuando el tiempo no lo marcan las manecillas, sino la presencia de una persona -ya sea la llegada o el regreso-, entonces fluye de otra manera
La espera llena el tiempo de una carga eléctrica. No lo distorsiona, ni lo anula. La vida no es una sala de espera. Para esperar al amo, los criados no están llamados en absoluto a la inmovilidad. Al contrario: son activos y tienen que ocuparse