Repitiendo a su homenajeado español Jesús Huerta de Soto – esta vez citado – hizo una terrorífica exégesis de la escena bíblica de las tentaciones de Jesús, haciéndole decir al texto exactamente lo que no dice
Milei llegó tarde a la sepultura del Papa Francisco para homenajear a Huerta de Soto, y cuando se encontró con el nuevo Papa León XIV le regaló dos libros de este “egregio” charlatán
A esto, además, volvió a cuestionar la “justicia social” afirmando insólitamente – no sorprendentemente en su caso – que “la justicia social es un robo” (contra los mandamientos citados)
Anotemos que la caridad (= el amor) es un derecho, la justicia es un deber. Yo puedo amar o no a alguien por un acto de mi libertad, pero no puedo negar a alguien lo que le corresponde en justicia, sería –precisamente– un robo