10 ago 2026
Una mujer, ¡y pagana!, enseña a Jesús el camino del Reino
Dios invita, por intermedio del profeta a recibirlo a pesar de la novedad que se vislumbra en su mensaje. Los rechazados no lo son por Dios que, en cambio, son bienvenidos. Dios tiene un programa para los suyos. Programa para siempre.
Pablo destaca el rol de Israel en la historia de la salvación: no siempre supo ser fiel a Dios. Ahora no ha aceptado a Cristo, pero eso permite la incorporación de los paganos. Y esto provocará los celos de Israel que querrá compartir la salvación. Así todos podrán acceder a la vida por la misericordia de Dios.
Una mujer extranjera pide a Jesús su intervención milagrosa en favor de su hija. Ante la negativa de Jesús, ella insiste obteniendo no sólo el milagro sino también que Jesús la reconozca como de “gran fe” siendo así para el Evangelio modelo de creyente en Jesús y a su vez capaz de enseñarle al mismo Jesús los caminos del reino.