20 mar 2026
Cuando la Iglesia se protege a sí misma y olvida sus víctimas
Jesús no construyó una institución para defender su reputación, sino una comunidad para sanar, liberar y dignificar. Por eso, cada vez que el clericalismo de la Iglesia ha optado por encubrir y protegerse a sí misma en lugar de ponerse del lado de las víctimas, ha debilitado su propia credibilidad y ha oscurecido el rostro de Dios que está llamada a transparentar.