Recibida como regalo por el Papa Francisco el pasado 15 de marzo, el imponente velero, de casi 9 metros x 2, encontrará su ubicación escenográfica y definitiva en la base de la moderna rampa helicoidal denominada Via del Mare, un recorrido expositivo permanente con maquetas de embarcaciones de todo el mundo
Se ofreció al Pontífice como regalo. La obra fue realizada a mano por los Aponte, carpinteros de ribera de la península sorrentina, en colaboración con el Instituto Diplomático Internacional
Es una fiel reproducción de la antigua y original Navicella di Pietro hallada en 1986 en el fondo del lago de Tiberíades y hoy conservada en el Museo Yigal Allon de Ginosar, en Galilea
La barca de Pedro acogerá, con su fuerte carga simbólica y espiritual, a todos los peregrinos y turistas que emprendan su sugestivo viaje a las bellezas de los Museos del Papa