5 mar 2026

La paz nace desde dentro

El padre Llanos tenía carnet de ciudadano del mundo; levantaba en sus escuelas cada día la bandera de un país distinto y, entre sus muchos libros, dedicó uno al tema: Un plan de paz (Colección Justicia y Paz, PPC, Madrid, 1972). Después de definir lo que no es paz, su escrito se centra sobre todo en la educación. La paz no es el orden público; la paz cristiana es contradicción, prueba, lucha y cruz

«Se hace paz haciendo al hombre» gracias a una educación que no es información o adiestramiento para vivir mejor, sino «haciendo al hombre cada día más él mismo». «El hombre de paz —escribe— no es aquel que puede asemejarse a la bestia mansa que acepta porque no puede sino aceptar el estímulo del látigo, aquello que desde fuera se le impone; el hombre de paz es, en cambio, el que encuentra la paz y la valora desde dentro de sí,

5 mar 2026

La herejía de decir “no a la guerra”

Cada vez que alguien sugiere que la guerra no debería ser la primera opción, surge el coro que lo acusa de ingenuidad. Lo curioso es que muchas de esas voces defendieron hace veinte años una guerra basada en armas de destrucción masiva que jamás existieron.

14 feb 2026

Pide Nuncio Apostólico en México seguir trabajando por la paz en el país y proteger a familias desplazadas y migrantes

En su visita a la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el representante del Papa en México, León XIV, Joseph Spiteri, comentó que la Iglesia Católica en México da seguimiento permanente al fenómeno del desplazamiento forzado y la migración, sobre todo en regiones donde la inseguridad y la violencia obligan a comunidades enteras a abandonar sus lugares de origen.

Reconoció que los obispos mexicanos están en primera línea para construir en sus comunidades un ambiente de paz ante el problema de violencia que se vive en el país.

8 feb 2026

El huracán y la paz

Vivimos tiempos de huracanes y turbulencias: atmosféricos, políticos, sociales, personales. En medio de esas circunstancias es fácil participar de una sensación difusa de angustia, a la que se une la invasión de una chismosa mente que nos torpedea. ¿Puedo así ser feliz o al menos estar en paz?

Eso sí, puedes espiritualmente hacer surfing sobre él, o bucear más abajo, conectándote con la presencia que habita dentro, con su silencio, el mar y el firmamento de energía sin apellido que lo origina y al que perteneces