"Nunca pensé que estaba yendo más allá de lo que se esperaba de un sacerdote, de un jesuita. No era consciente, era así de infantil. Me faltaba madurez", confesó este lunes uno de los religiosos denunciado por agresiones sexuales a una mujer en Mallorca, quien ha reconocido que mantuvo relaciones con la víctima, aunque superficiales y siendo ella mayor de edad
El declarante ha admitido que mantuvo relaciones con la mujer, pero sin penetración y a partir del año 1988, cuando la víctima habría cumplido ya la mayoría de edad. Con todo, podría haber contradicciones entre las declaraciones ofrecidas este lunes en el juzgado y las expuestas en el proceso eclesiástico, en las que el jesuita comentó que las relaciones las mantuvo en 1986, cuando la víctima tenía 16 años, según informa Crónica Balear