Declaración del Consejo Mundial de Iglesias, ante los atroces hechos que estamos presenciando: "Las consecuencias de guerras, conflictos y persecuciones son evidentes y deben ser reconocidas explícitamente"
"Con demasiada poca frecuencia e ineficacia" se ha invocado la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio (1948-1951), "dado el número de casos cometidos o plausiblemente cometidos entretanto" en varios continentes
La declaración del CMI va acompañada de otra, también difundida en Johannesburgo, en la que invita a todos los Estados a "recordar las lecciones de la historia, a revertir el rumbo … no en la fuerza de las armas, sino en la búsqueda de la justicia y la igualdad de derechos"