Los obispos de Bélgica renovaron sus excusas y la petición de una investigación independiente después de nuevos testimonios que hicieron resurgir esta semana el escándalo de los niños quitados a sus madres el siglo pasado, con la complicidad de religiosas, con vistas a una adopción
el medio de comunicación flamenco Het Laatste Nieuws (HLN), publicó nuevos testimonios, estima que hasta 30.000 niños habrían sido separados de sus madres en Bélgica entre 1945 y los años 1980
En la mayoría de los casos se trataba de jóvenes solteras, a veces víctimas de violación o incesto, cuyos padres querían ocultar el embarazo
Uno de los testimonios asegura que después dar a luz fue sometida a una "esterilización forzada" bajo anestesia, y nunca pudo ver a su hija, "vendida" a otros padres por varias decenas de miles de francos belgas