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Vox rompe con la Iglesia

2 abr 2026

La Coronación de Espinas: Una clave que nos ayuda a profundizar en nuestra fe.

Estos relatos nacen del silencio que vivimos mi mujer y yo en el Monasterio de Valvanera: cinco meses de oración, trabajo y escucha, viviendo en nuestra camper en el aparcamiento del Monasterio. (leer artículo). Allí, pudimos profundizar en la Pasión de Jesús de una manera muy especial. Más allá de las palabras, permanece algo que no cambia: la verdad humana, esa que atraviesa los siglos porque todos compartimos lo esencial: seres humanos con las mismas penas, los mismos anhelos, los mismos temores y la misma capacidad de amar.

Ya publicamos El buen ladrón, Judas, Barrabás y Simón de Cirene. Hoy nos acercamos a otro rostro de la Pasión: Uno de los soldados que la presenciaron.

Último artículo: Los Instrumentos de la Pasión: Un viaje estremecedor por el Calvario a la luz de la Sábana Santa

3 abr 2026

Los Instrumentos de la Pasión: Un viaje estremecedor por el Calvario a la luz de la Sábana Santa

Hay lugares que no dejan indiferente. El claustro del Monasterio de Valvanera, en La Rioja, es uno de ellos. Allí se encuentran expuestos los objetos y textos que narran la Pasión de Cristo: la corona, el látigo, los clavos, la cruz, la lanza, el título… signos duros, concretos, que hablan sin necesidad de palabras.

Cuando entré en este claustro y me acerqué a cada uno de ellos, uno por uno, me conmoví profundamente. Lloré con amargura al comprender tan claramente hasta qué punto sufrió Jesús. Lloré también al descubrir hasta dónde puede llegar la crueldad humana. Y al mismo tiempo, sentí agradecimiento, agradecimiento a Cristo por un amor tan desbordante, tan fiel, tan transformador, que sigue tocando mi vida cada día.

Este recorrido no es un simple repaso histórico. Es una invitación a entrar en el misterio. A dejar que estos signos —la corona que hiere, el flagelo que desgarra, los clavos que atraviesan, la cruz que pesa, la lanza que abre el costado— nos hablen al corazón. A contemplar también a María, que acompañó cada dolor con un amor silencioso y firme.

Lo que aquí presentamos —las imágenes y los textos de esta exposición en Valvanera— no pretende recrear el sufrimiento por sí mismo, sino ayudarnos a comprender la profundidad del amor que lo sostiene. Un amor que no retrocede ante el dolor. Un amor que permanece. Un amor que salva.

14 dic 2024

La corona de espinas regresa a Notre Dame

"Hemos venido a acompañar hasta el relicario a la Santa Corona", dijo el arzobispo de París, Laurent Ulrich, a los fieles congregados para una celebración a la que solo se podía acceder bajo reserva previa

La reliquia fue comprada por el rey Luis IX, San Luis de Francia, a su primo el emperador Balduino de Constantinopla y llevada a París en 1239, inicialmente a la Santa Capilla, la maravilla del gótico construida expresamente junto al antiguo palacio real de París para albergar la corona