En las distintas etapas de la historia, la existencia de las clases sociales ha sido una realidad incuestionable. siempre ha habido enriquecidos y empobrecidos, explotadores y explotados
Jesús de Nazaret al entregar su vida al amoroso Dios-Padre, asume la misión de mensajero del Reino de Dios, que implica un Tierra donde los seres humanos superen las clases sociales para vivir en fraternidad
Jesús consideró que la mejor opción era que el pueblo tomara conciencia de que la fidelidad a Dios-Padre consistía en rechazar la idolatría del dinero y entregarse a Dios-Amor
Las catedrales y templos, con toda su belleza y riqueza artística, sirven para poco si las piedras vivas (nosotros los creyentes) del templo de Dios (Jesús de Nazaret), no practicamos la solidaridad con los oprimidos
Jesús es la resurrección y la vida. Hagamos el Reino como si dependiese de nosotros y y confiemos que esa maravilla del amor, solo depende de Dios