24 feb 2022
El líder de la Iglesia greco-católica, refugiado en el sótano de la catedral de Kiev por el "intenso" bombardeo contra la capital
"Somos un pueblo que ama la paz, no queremos hacer la guerra a nadie, no reclamamos el territorio de ningún otro país, pero estaremos preparados para defender nuestra casa común que es nuestra querida tierra ucraniana hasta el final"
“Nuestra Iglesia estará siempre con su pueblo”, afirmó Su Beatitud, quien lanzó un llamamiento a la comunidad internacional a "que se una a nosotros, que crea en Ucrania que hoy defiende la paz en Europa a costa de la sangre de sus propios hijos. Todo esfuerzo en todos los campos es muy importante”
"Ucrania es una víctima inocente de una guerra híbrida conducida por la Federación rusa, que ya no puede ser definida exclusivamente como una crisis ucraniana o un conflicto, porque se trata de un verdadero ataque contra Europa, contra la seguridad y el futuro del entero continente"