"La pederastia es un problema estructural, legitimado institucionalmente por las más altas jerarquías durante décadas, desde el Vaticano hasta los obispos de numerosas diócesis de todo el mundo. No vale decir que son casos aislados y marginales, sino que afecta a todo el cuerpo eclesial"
"Los pederastas dentro de la iglesia católica se ubican en el ámbito de lo sagrado, que es considerado espacio protegido, y, desde la institución eclesiástica, es excluido del ámbito cívico y se pretende blindar frente a cualquier acción judicial. Así se viene procediendo desde tiempos inmemoriales"
"Pareciera que la jerarquía eclesiástica y la Justicia hubieran hecho un pacto, la primera para negar el pecado y la segunda para no investigar ni castigar el delito"
"Los cristianos y las cristianas no pueden guardar silencio, pues el silencio es delito. Deben denunciarla, condenarla"
"Hay que exigir a la jerarquía transparencia evangélica en la búsqueda de la verdad, llegando hasta las últimas consecuencias. Exigirles la apertura de los archivos donde se encuentran las informaciones sobre agresiones sexuales cometidos dentro de la IC. La búsqueda de la verdad está por encima de la inviolabilidad de los documentos"