Hace meses que el nuncio Bernardito Auza dice en algunos círculos (muy estrechos) que está harto
¿Cómo se puede explicar que un nuncio no esté al cabo de estas cuestiones? ¿Es que no hay intercambio de información con Añastro? ¿O las sabía pero dejó evidenciar que la información institucional no está bien engrasada entre ambas instancias?
Hace tiempo que se comenta también que la relación entre el representante del Papa en España y cardenal del Papa en España no es demasiado fluida. Y que monseñor Auza, que apenas lleva cuatro años recibiendo en la sede de la calle Pío XII, de Madrid, tiene las maletas prestas y que no le habría hecho ascos a salir pitando rumbo a Londres