1 abr 2026
Treinta monedas y necro-religión
Da lidia creerlo: los que asesinaron a Jesús, los que planearon su muerte, los que pagaron al sicario que lo entregaría, fueron sacerdotes, personas que iban diariamente al templo y se las daban de adoradores; pensaban que daban gloria a Dios y resultaron matándolo. Somos un país de mayorías cristianas y católicas y al mismo tiempo un país adicto a la guerra; es muy extraño que siendo tan rezanderos.
Una religión que no nos ayude a amar a todos y que nos incite a odiar, a criticar, a estigmatizar, a excluir, a rechazar, a matar, una religión así no es la de Jesús, es la de los sacerdotes que pagaron a Judas, es la que mató al Hijo de Dios.