20 feb 2026
El ayuno que genera corazones compasivos y descarta héroes ascéticos
El ayuno compasivo nos saca de la burbuja espiritual y nos introduce en la historia. Nos impulsa a mirar el mundo no desde la comodidad del devoto satisfecho, sino desde la vulnerabilidad del prójimo. Ayunar no es solo dejar de comer, sino aprender lo que significa no poder comer; es una experiencia encarnada: para sentir el hambre que otros no eligen y desmontar la ilusión de autosuficiencia.
El ayuno de Jesús no es solo pasar hambre, sino también un rechazo del mesianismo del poder y un compromiso con los marginados, los hambrientos y los desposeídos. Su ayuno es una escuela de compasión.