17 oct 2026
Rezar por unos por otros: una pequeña luz en medio de la noche
La psicología y la sociología llevan décadas estudiando los pequeños rituales con los que el ser humano afronta lo que le supera. Sus conclusiones son claras. La primera: un gesto compartido nos une, porque convierte a desconocidos en compañeros de camino. La segunda: un gesto con sentido nos serena, porque da forma a lo que no sabemos cómo llevar.
La gente sencilla lo supo siempre, sin necesidad de ningún estudio. Basta mirar la hilera de pequeñas luces que brilla en muchas iglesias. Cada una es alguien que ha pensado en alguien. Y cada una, sin saberlo, acompaña a las demás. Es uno de los gestos más antiguos y más universales que existen.
Por eso en salmodiando.es hemos abierto una capilla de velas. Es gratis, sin nombres ni cuentas. Se escribe una línea, «por mi madre, que está enferma», «por una decisión que tengo que tomar», y queda encendida. Quien pase puede rezar por ella. Y en esa oración de unos por otros ocurre algo que la ciencia ayuda a entender.