11 sep 2024

Desvelamos la estrategia del Sodalicio: Desacreditar al Papa y a sus colaboradores más directos

Los sodálites acaban de lanzar un misil en plena línea de flotación del Papa, acusando nada menos que al prefecto del dicasterio de Obispos, cardenal Robert Prevost, de encubrimiento

El primer frente lo orquesta Sebastián Blanco, secretario de Asociación Origen; El segundo frente lo dirige el sacerdote Ricardo Coronado Arrascue, que también acusó a Prévost, sin base para hacerlo, por encubrir casos de abusos en los agustinos

El tercer frente del ataque sodálite lo encarna el ex arzobispo de Piura, en el norte de Perú, José Antonio Eguren Anselmi, que se vería obligado a presentar la renuncia después de las acusaciones de casos de abusos y otras irregularidades económicas por parte de miembros del Sodalicio de Vida Cristiana, institución la que pertenece

Queda patente, pues, que tanto Prevost como otros obispos peruanos se han esforzado en promover una cultura del cuidado y superar la visión corporativista anterior

4 may 2023

Prevost: “El obispo es un pastor cercano al pueblo, no un mánager"

En conversación con el prefecto del Dicasterio para los Obispos: “A menudo nos hemos preocupado por enseñar la doctrina, pero corremos el riesgo de olvidar que nuestra primera tarea es comunicar la belleza y la alegría de conocer a Jesús”. Sobre los abusos: “Debemos ser transparentes y acompañar a las víctimas”

12 abr 2023

El cardenal Ouellet sale de la escena vaticana (o eso se espera): llega Prevost

Después de casi 13 años como prefecto, Marc Ouellet sale del primer plano de la escena vaticana para dejarle el mando a otro pastor llegado también del fin de mundo, al agustino Robert Francis Prevost Martínez, hasta el 23 de enero de este año, obispo de Chiclayo, en Perú, y desde entonces, nuevo prefecto

"Es muy significativo el nombramiento de Prevost, pero mucho. Y el que sea religioso, no es casual", dice alguien que conoce y trata a Ouellet, de quien pondera su inteligencia y afabilidad, aunque no así los mimbres con los que entretejía sus nombramientos episcopales, ni a sus muñidores en España, el cardenal Rouco"

Aguantado el envite de la sucesión en Santiago de Compostela, aún quedaría margen para que, una década más tarde, llegue a a España esa generación de obispos que, en palabras de Francisco, debería ser de "verdaderos pastores en el servicio, no en los honores"