13 abr 2020
"Queridos hermanos todos, ¡Dios les pague por tanto hermoso testimonio!"
Quiero expresarles mi más fraterno saludo pascual en el marco de la pandemia que nos ha obligado a vivir de otra manera, pero no por ello, menos real el tiempo cuaresmal y la semana santa
La entrega generosa y creativa durante estos días ha sido edificante para todos. Los hechos indican que estamos vivos con la gracia de lo alto para derramarlo a nuestras comunidades
Gracias, Cristo resucitado, por quitarnos el miedo: tu compañía amorosa elimina nuestra soledad; tu pasión y muerte vuelven llevadero el dolor, tu resurrección asegura el éxito de la verdad, la justicia y el amor
Ha sido una manifestación de Iglesia en salida y de presencia viva en las periferias existenciales. ¡Dios les pague por tanto hermoso testimonio!
Hay que "otear" el futuro. Será la ocasión para seguir construyendo fraternidad y solidaridad, con el acicate de la fe, la oración y la esperanza que no defrauda