Marga Prohens visita el convento de santa Isabel de las Jerónimas
La presidenta de Baleares ha confirmado el deseo de las monjas Jerónimas de que el convento esté abierto y al servicio de la ciudadanía, tras el pleito con el Obispado
El codiciado convento santa Isabel de las Jerónimas de Mallorca, al lado del mar, en litigio durante tanto tiempo por culpa del obispo Taltavull, que reclamaba su propiedad y que la justicia le ha negado, ha sido visitado por la presidenta de Baleares Marga Prhoens.
Ha apreciado la impresionante arquitectura del monasterio, además de su inmensidad y, sobre todo, el deseo de las monjas Jerónimas de que esté abierto y al servicio de la ciudadanía.
Con lo cual se demuestra el interés de las monjas desde el principio de que su monasterio estuviera al servicio de causas nobles y evangélicas contra las acusaciones que algunos lanzaban de que había detrás intereses ajenos a la misión religiosa para la que el monasterio fue fundado y en la cual se ha mantenido durante más de 500 años.
Ahora que las vocaciones han disminuido tanto y la comunidad del convento de santa Isabel ha buscado la unidad con otra comunidad de jerónimas, como recomienda la Iglesia para estos casos, la federación de Monjas de san Jerónimo quiere que ese gran edificio no sea motivo de especulaciones económicas por parte de nadie sino que pueda seguir manteniendo la misión para la que fue fundado, a saber, ser lugar de espiritualidad y ponerse al servicio de la caridad evangélica, ofreciendo sus inmensos espacios para bien de la ciudadanía y ayuda a los más vulnerables, algo que a algunos parece molestar porque sus pretensiones eran otras.
En fin, Mallorca sale ganando, la ciudad dispondrá de un lugar privilegiado para el servicio a la fe, a la cultura y a la promoción de los valores humanos.
Felicitaciones a las Jerónimas por su paciencia y sus muchas oraciones, durante estos años pasados de litigio incomprensible por la tozudez del obispado y gratitud por sus buenos deseos de que este magno edificio esté abierto y al servicio de la ciudadanía. Todo el trabajo y sufrimiento empleado en esta causa no ha sido en vano. Las Jerónimas sabían que la verdad siempre triunfa y sus oraciones se ven hoy recompensadas. “Pedid y se os dará”. Gracias, también, a todos lo que han colaborado para hacer posible esta gozosa realidad.
