#LectioDivinaFeminista
Denle ustedes de comer
#LectioDivinaFeminista
Introducción
Te doy la bienvenida a este espacio de encuentro con la Palabra, estamos avanzando en el año y con toda seguridad también se han sumado muchos compromisos. Hoy vamos a asumir uno más, pero quiero que lo tomes con calma, pues no significará un peso, sino la oportunidad para hacer brillar tus talentos, esas habilidades que solo tú conoces y que no sabías que hacer con ellas. Adentrémonos en esta aventura.
Pero espera. Antes que todo, respira profundo y regálate un momento de presencia plena, sin interrupciones, sin distracciones, busca ese paraje despoblado para ti.
Canción recomendada
DIME CÓMO SER PAN DE SALOMÉ ARRICIBITA:
https://www.youtube.com/watch?v=rQQRt4G9Zb8&list=RDrQQRt4G9Zb8&start_radio=1
1 Lectura: ¿Qué dice el texto? Mt 14,13-21
13 Al enterarse, Jesús se fue de allí en barca, él solo, a un paraje despoblado. Pero lo supo la multitud y le siguió a pie desde los poblados. 14 Jesús desembarcó y, al ver la gran multitud, se compadeció y sanó a los enfermos. 15 Al atardecer los discípulos fueron a decirle: —El lugar es despoblado y ya es tarde; despide a la multitud para que vayan a los pueblos a comprar algo de comer. 16 [Jesús] les respondió: —No hace falta que vayan; denle ustedes de comer. 17 Respondieron: —Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados. 18 Él les dijo: —Tráiganlos. 19 Después mandó a la multitud sentarse en la hierba, tomó los cinco panes y los dos pescados, alzó la vista al cielo, dio gracias, partió el pan y se lo dio a sus discípulos; ellos se lo dieron a la multitud. 20 Comieron todos, quedaron satisfechos, recogieron las sobras y llenaron doce canastos. 21 Los que comieron eran cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.
2 Meditación: ¿Qué me dice el texto?
Dejemos que el texto nos hable, versículo a versículo…
V. 13 Al enterarse, Jesús se fue de allí en barca, él solo, a un paraje despoblado: Me imagino que ya te preguntaste ¿De qué se enteró Jesús? Y esto nos permite aprender algo muy interesante en el estudio de la Sagrada Escritura y es que, al principio, la biblia no estaba dividida en capítulos ni versículos como la conocemos ahora y por eso en exegesis se nos recomienda ir siempre al contexto próximo y remoto del texto, tanto hacia atrás como hacia adelante del mismo y así lo comprenderemos mejor.
En nuestro caso, si visitamos el contexto próximo anterior al texto, nos daremos cuanta que han matado a Juan el Bautista. Y entonces comprendemos inmediatamente por qué Jesús busca un espacio de soledad, de intimidad con el Padre y muy seguramente un momento para dar ese último adiós a su primo. Pero este instante dura poco, pues como podemos leer, la multitud lo sigue.
V.14 Jesús desembarcó y, al ver la gran multitud, se compadeció y sanó a los enfermos. Qué admirable, cuando estamos en una situación tan dolorosa como lo es la pérdida de un ser querido, lo único que queremos estar solos y Jesús nos enseña que el darnos nos puede salvar de nuestro dolor, que el dolor del otro me puede liberar del mío cuando lo ayudo y pienso que por eso se compadeció y sanó a los enfermos.
V. 15 Al atardecer los discípulos fueron a decirle: —El lugar es despoblado y ya es tarde; despide a la multitud para que vayan a los pueblos a comprar algo de comer. Los discípulos por su parte, analizando desde lo material y real, consideran que lo mejor es despedirlos.
V. 16 [Jesús] les respondió: —No hace falta que vayan; denle uste des de comer. Jesús en cambio, los compromete con esta causa: denle uste des de comer. Y en ellos a nosotros.
V.17 Respondieron —Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados. 18 Él les dijo: —Tráiganlos. Estos versículos me parecen maravillosos, pues nos enseñan que no debemos menospreciar nada, que todo lo que podamos ofrecer de nuestra parte suma y si hacemos un ejercicio de inter textualidad, con el pasaje de Jn 6,1-15, nos damos cuenta que fue un joven quien los ofreció y quizás por eso la expresión en ese pasaje “pero ¿qué es eso para tantos?” y nos damos cuenta que, en algunas ocasiones, nosotros no valoramos nuestros pequeños aportes y por ende no valoramos los de los demás.
Jesús, no duda, y pide que se los lleven. Imaginemos la alegría de quién los ofreció al sentir que su pequeño aporte servía y más aún, cuando su desprendimiento llevó a otros a sumarse para calmar el hambre de todos.
El relato continúa y yo quiero resaltar algo más del v. 19. Y es la actitud de Jesús, quien bendice en ese gesto de mirar al cielo, agradece y comparte…
3 Oración: ¿Qué me hace decirle a Dios?
Elevo una oración de acción de gracias a Dios, por la forma tan profunda y cercana con la que acompaña nuestra realidad y nos permite compartir la suya y a la vez, oro por quienes nos encerramos en nuestro dolor y nos olvidamos de las necesidades de fuera. Quiero pedirle a Dios Padre y Madre la fortaleza de compartir la vida y el dolor, pues solo así desde la generosidad y la entrega, nos sanamos y salvamos unos a otros.
4 Contemplación: ¿Qué me da a conocer?
El pasaje me habla de muchos aspectos, pero hay uno en especial que captó mi atención y es esa expresión de Jesús, con la que he titulado esta Lectio Divina: Denle ustedes de comer y siento está invitación de Jesús como un compromiso constante con las diferentes formas de hambre que hay en nuestra tierra.
5 Compromiso: ¿Qué camino de vida me invita a tomar?
Quiero presentar mi vida, quizás sin saber muy bien si alcanzó a completar los cinco panes y los dos peses, pero con la certeza de que servirán para saciar y acompañar las realidades de hoy.
También te puede interesar
#LectioDivinaFeminista
Denle ustedes de comer
#MaríaMagdalena2.0
Una Conversación Con María Magdalena
#LectioDivinaFeminista
El Tesoro en el Surco de Nuestra Historia
Lo último
Domingo XVIII del Tiempo Ordinario (2-08-2026)
“Sentir con el otro” y “dar de comer” con generosidad
Novena a los 500 años de Guadalupe: la visión del Cardenal Aguiar para la Iglesia en México
Cardenal Aguiar: "Hemos considerado oportuno revisar los Estatutos dela Basílica de Guadalupe y actualizar su organización"