El “no” rotundo de Vastí: El legado de un “sí” liberador para las mujeres
#8MCuaresma
La suerte de Vastí la determina un juicio hecho por varones que, ante un “No” dicho con libertad y determinación, sienten amenazada su estructura patriarcal y la fragilidad de su masculinidad.
Hace poco en la liturgia se ha reflexionado en la figura de Ester como aquella mujer inteligente y estratega que supo aprovechar su condición de reina para lograr la liberación de su pueblo (judío), que estaba al punto del exterminio. Sin embargo, antes de ella, existe otra mujer que, cuando se lee el libro de Ester, en muchas ocasiones pasa desapercibida o, si se reflexiona desde una lectura patriarcal, queda el recuerdo de una mujer desobediente y soberbia que tuvo que ser reemplazada por otra reina.
Ahora bien, ¿de qué mujer se está hablando? ¿Cuál es la reina que solo aparece en un capítulo, pero que con su rotundo “No” marca el ritmo de la historia liberadora que se narra en el libro? ¿Acaso no se convierte en el trampolín sororal para que Ester pueda alcanzar la liberación de su pueblo? Efectivamente, se está haciendo referencia a la reina Vastí (su nombre significa hermosa), una mujer que se menciona en el primer capítulo del libro de Ester y en algunas traducciones, como lo es el caso de la Biblia de Jerusalén, lo denomina “el caso de Vastí” (Ester 1, 9-22).
Vastí es la reina de Persia y esposa del rey Asuero, que curiosamente aparece ofreciendo un banquete a las mujeres en igualdad de condiciones como lo estaba haciendo el rey Asuero, quien lo ofrecía a todos sus servidores, jefes del ejército y gobernadores. No obstante, cuando es solicitada por el rey bajo el pretexto de “admirar su belleza” y alegrar el ojo de sus invitados, ella tiene un gesto liberador que es el que en esta reflexión se quiere destacar. La reina Vasti no tiene voz en el texto, pero basta su gesto negativo, su rotundo “No”, para convertirlo en el legado de un “Sí” liberador para todas las mujeres.
En este punto, es importante destacar que cuando el rey (con el corazón alegre por el vino: borracho) invita a la reina Vastí a la fiesta, no es para admirar sus capacidades intelectuales, escuchar su parecer frente a los asuntos del reino, resaltar su dignidad y respeto como su esposa y como reina, sino como un entretenimiento y un objeto más para demostrar su riqueza y poderío. En un entorno patriarcal y misógino en el que las mujeres debían obedecer sin protestar las órdenes de sus maridos y menos las del rey, Vastí sale del molde de la esposa sumisa y se niega con osadía y valentía a cumplir las directrices de un rey engreído y prepotente al que solo le interesa cosificarla y exponerla como mercancía frente a una multitud de hombres cómplices de semejante humillación. Esto último retoma fuerza cuando, según la tradición judía, algunas interpretaciones señalan que tal vez el rey le ordenó presentarse casi desnuda frente a todos, de ahí la indignación, molestia y negativa absoluta de Vastí.
Nada más lejano de la realidad que han vivido muchas víctimas de abuso sexual y de reclutamiento por parte de grupos guerrilleros como ha pasado en Colombia. De hecho, el día lunes 02 de marzo de 2026, algunos integrantes del exsecretariado de las extintas FARC reconocieron haber reclutado a más de 18.000 niños, en los que un gran número de menores de edad fueron abusados sexualmente como una práctica sistemática durante la guerra. Es así como Vanessa García, en el programa La Noche del canal NTN24, denuncia que siendo una niña de nueve años fue reclutada por las FARC, a los 11 años abusada sexualmente por Teófilo Forero (exguerrillero) y obligada en una ocasión a presentarse desnuda por todo el patio (como se pretendía con la reina Vasti) y, posteriormente, arrastrada por ese mismo lugar frente a la vista de 200 guerrilleros. Solo que, a diferencia de Vastí, esta niña no tuvo la posibilidad, ni el apoyo, ni el derecho de decir “No” para enfrentarse a sus abusadores.
Continuando el relato, llama la atención el caos que forma el “No” de la reina Vastí, un caos peor que una guerra, un miedo y una herida profunda al ego del rey Asuero que, como chiquillo a quien no le han seguido el capricho o no le han dado la golosina que quiere, se enoja de un modo desproporcionado, hasta el punto de convocar a todos los varones conocedores de la ley y todos aquellos que ocupaban los primeros puestos del reino para consultarles qué debía hacer con la reina; así lo dice el texto: “El rey se irritó sobremanera, montó en cólera y mandó llamar a los sabios expertos en las ciencias de las leyes, pues los asuntos reales se discuten en presencia de los conocedores de la ley y el derecho… ¿Qué debe hacerse, según la ley, a la reina Vastí, por no haber obedecido a la orden del rey Asuero…?” (Ester 1, 12-15). Lo anterior revela qué tan fácil es para los varones que ostentan cargos de poder escudarse bajo la estructura machista que solapa todo tipo de abusos y vejaciones hacia las mujeres. No sobra recordar el caso actual de “los archivos de Jeffrey Epstein”, en el que existe toda una lista de hombres (entre ellos celebridades, expresidentes, presidentes) vinculados a su red de trata de mujeres y explotación sexual de niñas, adolescentes y mujeres, que a pesar de los testimonios desgarradores de sus víctimas no han sido condenados y simplemente se esconden bajo cortinas de humo con una impunidad vergonzosa frente a los ojos de todo el mundo.
La suerte de Vastí la determina un juicio hecho por varones que, ante un “No” dicho con libertad y determinación, sienten amenazada su estructura patriarcal y la fragilidad de su masculinidad. En ningún momento se han detenido a reclamarle al rey Asuero porque quería exponer a su esposa frente a la mirada de un público ebrio, sino que siguen insistiendo que el “no” de Vastí ha ofendido a todos los hombres y a todos los pueblos de la provincia, además del riesgo de su mal ejemplo para todas las mujeres, quienes al ver su actitud no respetarán a sus maridos… “La reina Vastí no ha ofendido solamente al rey, sino a todos los jefes y a todos los pueblos de todas las provincias” (Ester 1, 18).
Mientras se leen estos versículos, impresiona el revuelo y la afectación de todo un sistema ante un “No” de una sola mujer, su rebelión profética llena de temor a todos los varones del reino de perder el poder y el dominio sobre sus esposas… “Pues se correrá el caso de la reina entre todas las mujeres y hará que pierdan estima a sus maridos” (Ester 1, 17). Este miedo continúa vigente cada vez que una mujer denuncia, se niega al maltrato o exige sus derechos, su voz incómoda y de muchos modos se intenta su silenciamiento e invisibilización. La reina Vastí no pronuncia un discurso, pero su negativa es contundente, enfrentando el poder controlador del rey y una posible destitución por parte de él y de los hombres que le sirven de consejeros. Con todo, ella dice “No” y no cambia de parecer ni le asustan las amenazas de un juicio patriarcal. Desafortunadamente, las mujeres que denuncian Violencia Basada en Género (VBG) o cualquier tipo de abuso, se enfrenta a unos obstáculos institucionales como los cuestionamientos a sus declaraciones, señalamientos de falta de coherencia de la narración, discursos o preguntas machistas por parte de los funcionarios que llevan a la revictimización, impunidad de sus agresores e ineficacia de las órdenes de protección lo que conduce a que muchas mujeres prefieran evitar las denuncias y callar las agresiones.
La figura de Vastí deja una huella imborrable y un legado de un “No” al abuso y un “Sí” liberador y dignificador de la corporeidad femenina. Gracias Vastí, porque con tu negativa exiges poner a la mujer en el centro, no para ridiculizarla, sino para dignificarla como lo hizo Jesús de Nazaret y para seguir luchando por la igualdad de sus derechos y posibilidades. Gracias Vastí, por tu parresia y valor de enfrentarte al sistema patriarcal y ser ejemplo de una mujer autónoma que toma decisiones por sí misma. Gracias Vastí, porque con tu negativa sigues siendo resistencia profética contra el decreto que el rey Asuero emite en su desesperación y cobardía, ante la imposibilidad de manipularte “todas las mujeres honrarán a sus maridos, desde el mayor al más pequeño” (Ester 1, 20). Gracias Vastí, porque con tu propia voluntad decides salir de la presencia del agresor, exigir respeto y establecer límites, gracias por ser ejemplo de liberación para las mujeres de tu tiempo y las mujeres de hoy.
Luz Milena López Jiménez. FMA (Teóloga)
Referencias
https://awomenaftergodsownheart.org/queen-vashti-in-the-bible-dignity-in-defiance/