#LectioDivinaFeminista
“¡Yo quiero ir a la fiesta!” Aunque los violentos se opongan, Dios hará su banquete
#LectioDivinaFeminista
Lectura
En una primera lectura del texto, uno de los elementos que más me llama la atención es cuánta violencia hay a lo largo del relato.
¡Hay una fiesta de casamiento! Cualquier persona se alegra si es invitada. Sin embargo, estos invitados no sólo no se alegran y rehúsan la invitación, sino que además, matan a los mensajeros. Son invitados gratuitamente a un banquete, y responden violentamente. Se celebra el amor, y responden con odio. No les alcanza simplemente con despreciar la invitación, sino que también descargan su furia con los pregoneros de esta noticia.
La respuesta del rey también fue violenta. Más muerte y destrucción.
Viene bien recordar que Jesús toma el material de las parábolas de las costumbres y los modos de su entorno, es decir, de aquello que todo el mundo hace y conoce. Así, la parábola es un reflejo de los modos violentos del sistema patriarcal: muchas veces se manejan de este modo las relaciones entre varones poderosos – el rey, los terratenientes -. La parábola no hace ninguna mención a la reina, ni a la pareja de novios. Todo queda resuelto entre varones poderosos con sus modos violentos.
Pero después de esto, aparece el elemento sorprendente del relato: el rey manda nuevos mensajeros, esta vez más lejos, a los cruces de los caminos, para hacer entrar a todos los que encuentren. Allí, en los cruces de los caminos, están los pobres, las mujeres y niños que vienen de espigar en el campo, y tantas otras personas que nunca son invitadas a la mesa de ningún rey.
El rey quiere hacer la fiesta de casamiento y la violenta negativa de algunos no se lo va a impedir. Al final habrá banquete, asado, alegría y celebración. El desprecio y la oposición de quienes no quieren al rey no logrará impedir la fiesta.
Meditación
Nuestras propias experiencias de haber estado en una fiesta de casamiento nos acercan a lo que es el Reino de los Cielos: alegría, música, comida y bebida compartidas y lo más importante, el amor que las personas invitadas sentimos por la pareja consorte, por su padre, su madre y sus familiares. En definitiva, un banquete de bodas es expresión de amor que circula.
Pero los violentos no quieren ser parte de la fiesta, es más, no quieren que se divulgue que hay fiesta; por eso matan a los mensajeros. Esta parábola refleja lo que ocurre siempre que celebramos aquí el Reino de los Cielos: hay comunidades que, en el amor de Jesús, ponen la mesa para todas las personas, haciendo realidad la condición de todas las personas como hijas e hijos de Dios. Y donde esto ocurre, aparecen los violentos, los anti-Reino, que buscan frustrar la fiesta. Son los que no soportan escuchar sobre un Dios bueno que ama a todas sus criaturas, los que sólo piensan “en su campo y su negocio” y se oponen a cualquier forma de encuentro donde se multiplique la alegría de sabernos amadas por Dios.
Jesús es optimista. Dios quiere hacer el Reino, y por eso, a pesar de todas las oposiciones, habrá fiesta.
Meditando en comunidad:
Te invito a compartir experiencias cercanas donde se ha manifestado la violencia contra el Reino de Dios, específicamente con actos de violencia hacia las mujeres. ¿Cómo hemos respondido comunitariamente? ¿Qué acciones concretas hemos realizado para seguir poniendo la mesa de fiesta para todas?
Oración
Rezamos juntas repitiendo a cada afirmación: Jesús, yo quiero ir a la fiesta
Contemplación
Tenemos presentes los espacios, grupos, iniciativas, presenciales o virtuales, que son ya hoy banquete del Reino. Allí las personas hacemos experiencia del amor festivo de Dios. Contemplamos esos rostros con corazón agradecido.
Acción
¿Hay alguna mujer “en los cruces de los caminos”, fuera de nuestros círculos, a quien todavía no hemos invitado al banquete? Busquemos la forma de invitarla, y así seremos más a esta mesa.
También te puede interesar
#LectioDivinaFeminista
“¡Yo quiero ir a la fiesta!” Aunque los violentos se opongan, Dios hará su banquete
#LectioDivinaFeminista
El susurro de la Ruah entre los pinos: Lectio divina feminista y memoria en la viña herida
#sentipensaresblog
MARÍA Y SU ENCUENTRO CON JESÚS RESUCITADO
#LectioDivinaFeminista
Liderar en el reino de Dios
Lo último
Domingo XXVIII del Tiempo Ordinario (11-10-2026)
De nosotros depende sentarnos en el banquete del reino