#8MCuaresma
Mujer, a imagen y semejanza de la Divinidad
#8MCuaresma
No obedeceremos
a la voz que nos quiso pequeñas
ni al mandato que bendijo nuestro silencio.
Desobedecemos al miedo
que heredamos en la sangre de las abuelas
al dios domesticado
que aprendió a justificar nuestras cadenas.
Hoy rompemos los decretos invisibles
que nos nombraron apenas
un fragmento del cuerpo de otro.
Porque no nacimos para inclinar la cabeza
ante tronos de hierro
ni ante palabras que pretenden ser eternas.
El Espíritu que sopla en nosotras
no habla el idioma de la sumisión.
Habla el lenguaje antiguo
de la tierra que se levanta,
del río que rompe sus diques,
de la semilla que empuja la piedra.
Por eso desobedecemos.
Desobedecemos al orden
que bendice la violencia
y llama pecado a nuestra libertad.
Desobedecemos
porque la vida también es mandato sagrado.
Que tiemblen los templos
que hicieron del silencio una doctrina.
Que se agrieten los altares
donde se ofrecieron nuestros cuerpos
como sacrificio cotidiano.
Porque hoy
las hijas de Eva
no pedirán permiso.
Hoy nuestras voces
son viento en la garganta del mundo.
Y nuestra desobediencia
es oración.
Amén.
También te puede interesar
#8MCuaresma
Mujer, a imagen y semejanza de la Divinidad
#8MCuaresma
Salmo de desobediencia — 8 de marzo
#8MCuaresma
Misericordia… una enseñanza desapercibida
#LectioDivinaFeminista
“Señor, dame de esa agua” (Jn 4,5-42)
Lo último