Para "lavar su imagen" los obispos argentinos han anunciado con "bombos y platillos", con el aporte de la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina, un estudio e investigación sobre "la verdad" de las relaciones entre la Jerarquía eclesiástica durante los tiempos de la violencia en el país. El que se presenta es el tomo 1, de 3 volúmenes anunciados, todavía no aparecidos.
Se toman tres casos concretos de asesinatos mostrando la falsedad y parcialidad de lo allí indicado. Lo que invita a concluir sobre la seriedad del resto de la obra.
Hace muchos años, en mi diócesis (Quilmes, Buenos Aires) se hizo público un caso de abuso. Un cura había abusado de muchos niños que estaban a su cargo. El cura fue detenido... Sin embargo, el obispo (el anterior al actual) no creyó en las víctimas, visitó al cura preso porque era "de los nuestros" sin jamás visitar a las víctimas... En aquella ocasión escribí esto. Quizás sirva para el momento actual...
"Acaba de morir el "papa emérito", es decir, jubilado. Empezarán a decirse cosas, quizás por aquello de que 'no hay muerto malo'..."
"No creo que haya más que decir que lo dicho al terminar su pontificado. Después hubo cosas (como un libro junto con el lamentable cardenal Sarah, por ejemplo, o algunos pobres comentarios), pero prefiero obviarlas"
"Lo que dije en su momento son los textos que señalo a continuación"
"A raíz de la muerte de Hebe de Bonafini, empecé a ver en los medios las diferentes reacciones, y – de entrada – me molestaron las notas de algunas o algunos que valoraban a Hebe, 'pero…' inmediatamente empezaron a señalar algunas diferencias"
"En realidad, mirando a estos o estas, eso engrandece aún más a Hebe, si eso fuera posible. Me refiero a los 'sí… pero'"
"Lo que importa, me parece, es la profundidad de la huella que algunos o algunas supieron y quisieron dejar en nuestro tiempo. Imperfectos e imperfectas como todos y todas, lo que importa es el trazo de vida que nos marcaron y marcan"
"No dejes de molestarnos, Hebe; no dejes de sacudirnos la modorra; no dejes de poner nombre y apellido a la mentira y los mentirosos, a la mediocridad y los mediocres. Tendremos que aprender a escucharte de otra manera, pero ¿callarte? Eso, ¡ni la muerte!"
El pedido de cosechadores al señor de la cosecha no es un texto "vocacional" pidiendo ministros ordenados.
En los textos Dios responde positivamente enviando misioneros a la causa de Jesús, el Reino.
Pero, además, y aunque no hable de eso, con frecuencia queremos "obligarlo" a Dios a entrar en nuestros esquemas de los queno nos vemos capaces de salir.
Quizás podamos señalar, entonces, que su trabajo es “minimalista”
"La seriedad y sistematicidad con la que Meier nos pone frente a Jesús, la fidelidad a sus accesos a las fuentes, la meticulosidad de la lectura de los textos sin duda nos invita a encontrarnos con Jesús"
"Para quienes creemos que Dios nos mostró su rostro en el Jesús de la historia, mirar el Jesús que Meier nos desafía a combatir toda caricatura o toda domesticación, tan habituales, tan perniciosas"
"Cuando la búsqueda de ese rédito traspasa ciertos límites, entramos en el terreno de las miserias"
"Mirar, en nuestro presente, a dirigentes y dirigentas que ante el gravísimo atentado callan, que siembran más odio o sospechas, que “negocian” si participar o no en las declaraciones de repudio frente a un hecho que podría haber cambiado nuestro presente, e, incluso, sumirnos en un baño de sangre, me resulta simplemente detestable"
"Cristina está loca, porque se para frente a los odiadores y les dice hasta con una sonrisa, “no les tengo miedo”, “no me van a separar del pueblo”