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Una Iglesia enriquecida por las distintas capacidades de sus miembros
(Vatican News).- Tener una discapacidad no significa no formar parte de la comunidad eclesial a todos los efectos. El Papa Francisco nos lo recordó cuando dijo que el Bautismo da a todos, "sin exclusión ni discriminación", la posibilidad de exclamar: "¡Yo soy Iglesia!".
Y así, ese grito #IamChurch se ha convertido en el lema de la campaña lanzada por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, que a partir del 6 de diciembre, una vez a la semana, propondrá cinco videos con testimonios de todo el mundo que mostrarán lo que significa ser discapacitado y servir al Evangelio.
Los vídeos estarán disponibles en los canales de YouTube de Vatican News y del Dicasterio publicados semanalmente.
Cada vídeo tiene el objetivo de poner de relieve la contribución que las personas con discapacidad hacen a la comunidad eclesial en su día a día. La labor de evangelización que realizan algunos jóvenes sordos en México, el monasterio donde en Francia viven su vocación algunas monjas con síndrome de Down, el grupo de jóvenes italianos con discapacidad intelectual que participan en las Jornadas Mundiales de la Juventud, son sólo algunos ejemplos de una realidad más amplia que la campaña pretende empezar a mostrar.
"Estamos convencidos de que si somos capaces de escuchar con atención la voz de nuestros hermanos y hermanas con discapacidad, la comunidad eclesial saldrá realmente enriquecida", comenta Gabriella Gambino, subsecretaria del Dicasterio.
Los vídeos han sido realizados por Poti Pictures, la división cinematográfica "Coop Soc Il Cenacolo" y la primera productora de cine social del mundo, que realiza anuncios, cortos y largometrajes con actores con discapacidad intelectual.
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