El 'menú' de los abusos de las HAM: Exorcismos a menores, terapias de conversión, culto a ‘Marimí, sagrarios clandestinos…

Las víctimas pidieron al Papa “una intervención clara, decidida y protectora” ante una una asociación "con una cultura interna y gobierno que han producido graves abusos sexuales, de conciencia, de poder y de libertad”

Encuentro de Familia Hijos del Amor Misericordioso
Encuentro de Familia Hijos del Amor Misericordioso | RD/Captura

“Santo Padre, te suplicamos que mires personalmente esta situación y pidas a los dicasterios correspondientes una intervención clara, decidida y protectora”. Es el ruego de las víctimas de las Hijas del Amor Misericordioso (HAM), la asociación pública de fieles intervenida por el Arzobispado de Madrid en julio de 2025, tras una serie de denuncias de abusos de todo tipo, que llevó incluso al cardenal José Cobo a apartar a María Milagrosa Pérez Caballero, Marimí, la hasta entonces la secretaria general de una organización que tiene también una rama sacerdotal y otra laical.

“Te escribimos con una preocupación profunda y una sensación de urgencia: sentimos que la vida, la salud mental y la fe de nuestras hijas —y de muchos jóvenes— siguen en peligro dentro de la Iglesia”, escribieron el pasado mes de enero a León XIV, enviando además otra carta al Dicasterio para la Vida Consagrada e Institutos de Vida Apostólica.

“La rama femenina es una asociación pública de fieles de derecho diocesano, aprobada por la Iglesia, aunque no es una congregación religiosa. El problema no es que vivan al margen de la Iglesia, sino que, aun estando reconocidas jurídicamente, han desarrollado una cultura interna y un modo de gobierno que han producido graves abusos sexuales, de conciencia, de poder y de libertad”, señala en la carta al Papa, a la que ha tenido acceso Religión Digital.

Encuentro de las HAM
Encuentro de las HAM

En la citada carta, fechada el pasado 20 de enero, le hacen saber a Robert F. Prevost la existencia de “abusos de poder y conciencia en la dirección espiritual”, “prácticas prohibidas y abusos litúrgicos”; “abusos o manipulación de la Sagrada Eucaristía”; “culto a la personalidad”; “prácticas espirituales dudosas y que dan pie a la manipulación de las personas; o “formación canónicamente irregular”.

Así, las víctimas denuncian que “miembros de este grupo, incluyendo sacerdotes, han sido formalmente denunciados por abusos de poder y conciencia, así como de manipulación y aislamiento de relaciones”.

“Al director, que actúa en el lugar de Dios, se le debe obediencia y transparencia absoluta. De este modo, los directores llegan a controlar el modo de vestir, las relaciones, los estudios y todos los aspectos de la vida, como atestiguan los denunciantes”, señala la carta al Papa.

También señalan “constancia documentada del ofrecimiento de posibles terapias de conversión de la homosexualidad, prohibidas por la legislación civil española, con algunos jóvenes que ingresan”, así como “prácticas irregulares de oraciones de liberación y exorcismo, incluso sobre menores”.

María Milagrosa Pérez
María Milagrosa Pérez | RD/Captura

Igualmente refieren en su carta al Pontífice que se ha documentado la existencia de un culto a la ex superiora y al fundador, manifestado en la posesión y veneración de sus ‘reliquias’”. Y aseguran que, de hecho, “la ex superiora Marimí es considerada santa en vida”, así como que “el supuesto fundador, el P. Antonio Mansilla Casas, que salió de la Compañía de Jesús, supuestamente retirado del ejercicio público del ministerio, fallecido en 2004, también es tenido por santo mientras se promueve su culto, como también ha quedado documentado”.

Las prácticas abusivas en las HAM, según sostienen las víctimas, se dan también con “la manipulación de la Sagrada Eucaristía para fines ajenos al culto, su traslado sin justificación pastoral y la erección de sagrarios clandestinos”, así como “portar la Eucaristía en un viático y realizar oraciones de liberación manipulando la Sagrada Eucaristía”.

En cuanto a las que denominan “!prácticas espirituales dudosas que dan pie a la manipulación de personas”, se refieren a las “profecías en asambleas de alabanza en las que, a través de aquel que posee el don profético, se han comunicado miembros ya fallecidos de la comunidad revelando su estado escatológico: ‘ya estoy en el cielo, qué bien se está aquí’”, escriben. “Propagan pensamientos y teología herética sobre la salvación, mostrándose superiores según su teología a otros carismas o cristianos católicos por ser más espirituales, acusan constantemente a la Iglesia de ‘modernista’ y ‘perseguidora’”, según abundan en la denuncia al Papa.

Formación canónica irregular

Y todo ello, mientras los miembros de la rama sacerdotal reciben una “formación canónicamente irregular”. En este punto, escriben al Papa que “candidatos al sacerdocio de este grupo han sido ordenados como sacerdotes diocesanos de Getafe tras recibir una formación interna autorreferencial, al margen del seminario canónicamente erigido, contraviniendo posiblemente las normasde la Iglesia sobre la formación sacerdotal. Algunos miembros ordenados carecen incluso de los estudios civiles obligatorios, [...] y por consiguiente los estudios teológicos requeridos habitualmente para recibir las sagradas órdenes”.

Hasta la fecha, las víctimas, y sus familias, que las acompañan en lo que es un proceso muy doloroso que está requiriendo de acompañamiento terapéutico debido a las secuelas, no han recibido acuse de recibo de Roma, tampoco a través de la Nunciatura Apostólica, conocedora de esta situación, puesto que, como ha sabido Religión Digital, han recibido de su parte información sobre este proceso. Igualmente esperan un mayor acompañamiento desde el Arzobispado de Madrid.

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