Su venta fue a parar al Óbolo de San Pedro, afirma el presidente de APSA Galantino: "El palacio de Londres fue un escándalo que no le ha hecho ningún bien a la Iglesia"

Nunzio Galantino
Nunzio Galantino

El presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica ilustra en una entrevista con los medios de comunicación del Vaticano el balance 2021: hay un superávit de 8,11 millones  de euros, a pesar de las dificultades causadas por la pandemia. El objetivo principal sigue siendo el servicio de evangelización y la atención a los grupos más débiles, como demuestran las ayudas a los inquilinos con dificultades

"La comunicación es indispensable. Es un acto de respeto hacia cuantos – y son muchos – siguen confiando a la Iglesia recursos para sostenerla en su misión"

"Las reformas que se están poniendo en acto sirven para evitar lo más posible, humanamente hablando, que puedan producirse errores o, peor, acciones que además de dañar el patrimonio de la Iglesia, mellan su credibilidad y su reputación"

Por segundo año consecutivo, la Apsa publica su presupuesto en aras de la transparencia. Monseñor Nunzio Galantino, presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, explica las principales cifras del balance 2021, recordando que, como dice el Papa Francisco en el Praedicate evangelium, la finalidad principal de todos los organismos de la Santa Sede es la evangelización.

Por esta razón es fundamental la credibilidad y ganarse la confianza de quienes confían sus recursos a la Iglesia para su misión. Las cifras hablan de un superávit de 8,11 millones de euros resultante del saldo entre el resultado de gestión de unos 38,11 millones y los 30 millones destinados a la Curia.

A este propósito también hay que subrayar que en el 2021 la Apsa dio una mayor contribución a la Curia (+ 4,6 millones de euros) con respecto a las prácticas adoptadas en años precedentes. Desde el punto de vista económico, el ejercicio 2021, aunque frente a una recuperación respecto al año anterior, siguió caracterizándose por las consecuencias causadas por la pandemia. Las perspectivas se hacen aún inciertas por la guerra en Ucrania. Mientras tanto, ha proseguido por parte de la Administración la política de ayuda a los inquilinos en dificultades debido a la crisis.

Eel edificio de Londres
Eel edificio de Londres

Monseñor Galantino, es la segunda vez que se publica el balance de la Apsa. ¿Por qué no se hizo en los años precedentes?

No es que antes la Apsa no elaborara su balance, o que el balance de la Apsa no estuviera sometido a análisis y controles. Lo que faltaba era el momento de la publicación, el momento de la comunicación. Un momento importante para proporcionar a quienes tuvieran ganas de conocerlos elementos suficientes para formular un juicio informado y evitar proferir banalidades, como las que a veces escuchamos, sobre los bienes inmuebles o muebles de la Iglesia. Sólo así es posible evitar que, en base a estas banalidades, haya quien, de buena fe, se muestra sorprendido o escandalizado con respecto al patrimonio de la Iglesia. La comunicación es indispensable. Es un acto de respeto hacia cuantos – y son muchos – siguen confiando a la Iglesia recursos para sostenerla en su misión.

¿Cuáles son los datos principales que resaltan de este balance de la Apsa 2021?

El resultado de la gestión de la Apsa, relativo a las actividades de los tres sectores en los que opera la Administración, para el 2021 fue de unos 38,11 millones de euros, con un incremento de 16,1 millones de euros respecto a 2020. En particular, hay que destacar tres puntos. El primero: la gestión mobiliaria logró un resultado positivo de 19,84 millones de euros, con un aumento respecto al 2020 de 4,5 millones de euros. Esta mejora es atribuible al incremento, no realizado, de la evaluación de los títulos a fin de año. Segundo punto: la gestión inmobiliaria consiguió un resultado positivo de unos 20,77 millones de euros con un incremento respecto al 2020 de 5,5 millones de euros. Tercer punto: la gestión de otras actividades obtuvo un resultado negativo de unos 2,5 millones de euros, pero una mejora con respecto al 2020 de 6,1 millones de euros. Esta mejora se atribuye al menor déficit de la Peregrinatio ad Petri Sedem y al menor déficit de la gestión accesoria, que se debe esencialmente a las mayores recaudaciones conseguidas por adquisición con título definitivo de herencia.

El Papa encomendó a la Apsa la tarea de vender el conocido palacio de Londres, para liberarnos de aquel bien que había sido fuente de un escándalo que ciertamente no le ha hecho ningún bien a la Iglesia. Gracias a Dios, finalmente nos hemos librado del palacio de Londres y el dinero que se obtuvo fue al Óbolo de San Pedro

Además de la administración ordinaria, ¿la Apsa está comprometida en otras actividades?

Sólo recuerdo dos cosas. El Papa encomendó a la Apsa la tarea de vender el conocido palacio de Londres, para liberarnos de aquel bien que había sido fuente de un escándalo que ciertamente no le ha hecho ningún bien a la Iglesia. Gracias a Dios, finalmente nos hemos librado del palacio de Londres y el dinero que se obtuvo fue al Óbolo de San Pedro. Después, la otra actividad que ha mantenido ocupada a la Apsa hasta estos días, junto con otros entes, sobre todo a la Secretaría para la Economía, fue el rescate de la quiebra del Hospital Fatebenefratelli-Isola Tiberina. Finalmente conseguimos, también a través de un acuerdo con la Fundación Policlínico Gemelli, llevar a cabo una operación que en verdad ha costado mucho esfuerzo, muchas reuniones, muchos entendimientos, muchos compromisos, para poder salvar esta realidad que era el buque insignia de la sanidad católica. El Papa quería que este hospital no saliera del circuito de las estructuras sanitarias católicas. ¿Por qué? No por manía de posesión, sino porque siendo una excelencia, era justo que no se dispersara, que no sólo fuera utilizada por los privados, sino que siguiera siendo, en cambio, un bien al servicio de todos, verdaderamente de todos. Es evidente que el compromiso de la Apsa y de los demás entes de la Santa Sede se justifica únicamente por esto, es decir, para permitir que todos, también a los últimos, pudieran beneficiarse de una estructura especializada con la colaboración, ahora altamente cualificada del Gemelli.

El compromiso de la Apsa y de los demás entes de la Santa Sede se justifica únicamente por esto, es decir, para permitir que todos, también a los últimos, pudieran beneficiarse de una estructura especializada con la colaboración, ahora altamente cualificada del Gemelli

Hemos mencionado varias veces la voluntad de cambio del Papa. Con las reformas del Papa Francisco, ¿cuánto más difícil es que se repitan los errores y escándalos del pasado?

Los errores, creo, nunca podrán evitarse del todo mientras esté siempre de por medio el trabajo humano. Pero las reformas que se están poniendo en acto sirven para evitar lo más posible, humanamente hablando, que puedan producirse errores o, peor, acciones que además de dañar el patrimonio de la Iglesia, mellan su credibilidad y su reputación.

Si me propongo hacer inversiones especulativas, desde luego no evangelizo. Ni se evangeliza cuando, por negligencia o incompetencia, a aquel patrimonio le cuesta alcanzar su finalidad de proveer lo necesario para la actividad ordinaria de la misión de la Iglesia y de la Curia romana

¿De qué manera la nueva Constitución apostólica Praedicate evangelium orienta la acción de la Apsa?

La Constitución Praedicate evangelium ha reorientado de manera decisiva toda la acción de la Curia romana hacia la única misión de la Iglesia, que es la evangelización. Por lo tanto, también nosotros, como Apsa, debemos tener presente constantemente que, a través de lo que hacemos, estamos llamados a evangelizar. Ciertamente no se evangeliza cuando en la Administración del patrimonio se pierden las finalidades específicas por las cuales se constituyó el patrimonio. Si me propongo hacer inversiones especulativas, desde luego no evangelizo. Ni se evangeliza cuando, por negligencia o incompetencia, a aquel patrimonio le cuesta alcanzar su finalidad de proveer lo necesario para la actividad ordinaria de la misión de la Iglesia y de la Curia romana. Repito: la credibilidad y la reputación de la Iglesia, como bien sabemos, pasan también a través de una gestión competente y transparente del patrimonio, por lo que hacer público el balance es un modo concreto de agradecer a cuantos, de distintas maneras, aún hoy confiando con generosidad recursos a la Iglesia para su misión.

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