Nueva audiencia en el proceso por el escándalo financiero en el Vaticano Brülhart confirma 'irregularidades' en el palacio de Londres y se define como fiel servidor del Vaticano

Proceso Vaticano
Proceso Vaticano

El ex presidente de la Autoridad de Inteligencia Financiera ( AIF), acusado de abuso de funciones, fue interrogado durante casi cinco horas: "Siempre he informado a mis superiores de todo, con transparencia", aseguró

El juicio amenaza con alargarse hasta el punto de que el presidente del tribunal vaticano, Giuseppe Pignatone, ironizó: "Deberíamos terminar antes de 2050, es la esperanza de vida de todos"

Brülhart leyó una declaración espontánea en la que quiso hacer "aclaraciones y precisiones" para "poner de manifiesto" lo que llamó "la falta de fundamento de las acusaciones"

Dijo que fue recibido por el Papa, el 7 de marzo de 2019, quien "le confirmó la necesidad de asistir a la Secretaría de Estado". Y que había informado al cardenal Parolin

Añadió que no sabía nada de los 5 millones adicionales y que se había enterado por un mensaje de WhatsApp de Don Carlino, quien enviaba la factura

La duración de la audiencia también impidió el interrogatorio del antiguo director de la AIF, Tommaso Di Ruzza (presente en la sala), que será escuchado el 27 de abril. La audiencia con Becciu se aplaza nuevamente al 5 de mayo

(Vatican News).-En la duodécima audiencia del juicio por uso ilícito de fondos de la Santa Sede, Reneé Brülhart, ex presidente de la FIA (Autoridad de Inteligencia Financiera), fue interrogado ayer. "Firmemente convencido de no haber cometido ningún delito", Brülhart juzgó "inverosímil y denigrante la lectura de conductas realizadas para dar ventaja a personas que no conozco". En detrimento de la Santa Sede, a la que ha servido "con compromiso y dedicación" desde 2012.

Juicio

Numerosas preguntas

El abogado suizo, cuyo nombramiento al frente de la Autoridad no ha sido renovado en noviembre de 2019, fue interrogado desde las 10.30 hasta las 15.30 horas aproximadamente, asistido por un intérprete de inglés. Hubo numerosas preguntas de las partes, muchas de las cuales se repitieron o no se admitieron. Para aligerar el ambiente, el presidente del tribunal vaticano, Giuseppe Pignatone, ironizó: "Deberíamos terminar antes de 2050, es la esperanza de vida de todos". La duración de la audiencia también impidió el interrogatorio del antiguo director de la AIF, Tommaso Di Ruzza (presente en la sala), que será escuchado el 27 de abril.

El trabajo de Brülhart para la Santa Sede

Acusado de abuso de funciones, Brülhart leyó una declaración espontánea en la que quiso hacer "aclaraciones y precisiones" para "poner de manifiesto" lo que llamó "la falta de fundamento de las acusaciones".

En primer lugar, aclaró su relación profesional con la Secretaría de Estado, la Secretaría para la Economía y la misma Aif (ahora Asif). A continuación, rememoró su "carrera" en el Vaticano, donde había sido llamado como "experto internacional" en mayo de 2012, en calidad de consultor de la AIF "para garantizar el funcionamiento del sistema de lucha contra el blanqueo de capitales" de la Ciudad del Vaticano, que en ese momento era considerado un "país de alto riesgo" por el Grupo Egmont. De consultor a director de la AIF, luego presidente de la Autorithy y consultor de la Secretaría de Estado, Brülhart ha asegurado que siempre ha trabajado para los fines que se le asignaron de acuerdo con las instituciones vaticanas.

Reneé Brülhart

Tres puntos sobre el asunto de Londres 

El ex presidente de la AIF dijo que se enteró de la venta del edificio de Sloane Avenue en Londres "de manera sumaria"por el sustituto de la Secretaría de Estado, monseñor Edgar Peña Parra, quien temía perder el control del edificio por las mil acciones con derecho a voto que le quedaban al corredor Gianluigi Torzi. El arzobispo insistió en la "necesidad de poner fin a todas las relaciones con Torzi y las personas vinculadas a él" y pidió ayuda a Brülhart. Brülhart dijo en la sala que no se tomaron medidas legales en ese momento debido a "tres puntos" ilustrados por el sustituto: la "posición débil" de la Santa Sede desde el punto de vista contractual, el posible daño financiero sustancial y el posible daño a la reputación.

"Si hubiera habido elementos suficientes para informar de actividades sospechosas", dijo además Brülhart, esto habría permitido a la AIF iniciar una "actividad de inteligencia con instituciones extranjeras y también establecer canales e investigar flujos financieros". Explicó que había ofrecido una sugerencia, aclarando que era sólo una sugerencia y no una indicación real, porque presentar una causa correspondería a la Secretaría de Estado, sobre la que "AIF no tiene poder de supervisión". Una frase que Brülhart repetía una y otra vez.

Superiores informados

El ex presidente de la Autoridad de Inteligencia Financiera también dijo que fue recibido por el Papa, el 7 de marzo de 2019, quien "le confirmó la necesidad de asistir a la Secretaría de Estado". También declaró que había informado al cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado: "Siempre he tratado con mis superiores con total transparencia". Monseñor Mauro Carlino y el arquitecto Luciano Capaldo fueron indicados entonces a Brülhart como "personas de confianza" con las que podía relacionarse. En particular, Capaldo, que, viviendo en Londres, tenía relaciones con el bufete de abogados que asistía a la Secretaría de Estado, Mishcon de Reya.

5 millones más

René Brülhart fue llamado a rendir cuentas, por el promotor de justicia adjunto, Alessandro Diddi, por los 5 millones de euros entregados a Torzi para cerrar las negociaciones. Como se recordará, Torzi recibió 15 millones de euros en dos facturas: una por 10 millones de euros con la causal de "comisión de intermediación", y la otra por 5 millones de euros por "asesoramiento analítico de inversiones inmobiliarias". Pero, ¿por qué esta segunda transferencia? En un documento confidencial -que no seguía el protocolo habitual pero cuya credibilidad Brülhart no dudaba al proceder de un correo electrónico enviado por Tirabassi al sustituto- se informaba de que Torzi había solicitado el 3% del valor de la propiedad en Londres, equivalente a 270 millones. Según un cálculo, el corredor debía cobrar unos diez millones. Brülhart dijo que no sabía nada de los 5 millones adicionales y que se había enterado por un mensaje de WhatsApp de Don Carlino, quien enviaba la factura. Dijo que inmediatamente la giró a Di Ruzza, quien habría respondido: "No puedo creerlo". No se ha aclarado el motivo de la respuesta.

Irregularidades

Diddi replicó: ¿podría considerarse sospechosa la actividad de capitalización del Palacio de Londres? "Había irregularidades en la propiedad", confirmó Brülhart. ¿Cuáles? Entre la búsqueda de documentos y las dificultades de traducción, esta respuesta también se difuminó. En cualquier caso, se empeñó en señalar que la notificación de actividades sospechosas a la AIF no era competencia suya, sino de la Secretaría de Estado. Y reiteró que siempre que tenía en sus manos documentos sobre Londres, los entregaba a la dirección de la AIF, que tenía "un papel ejecutivo y operativo".

Segundo interrogatorio de Carlino 

Por la tarde, tuvo lugar la segunda parte del interrogatorio al padre Mauro Carlino. El monseñor de Lecce fue presionado por el defensor de Torzi, Marco Franco, que insistió especialmente en la figura de Capaldo, definido como el "convidado de piedra" de este juicio y que, según el abogado, debería estar entre los acusados. Carlino explicó que el arquitecto había tenido anteriormente contactos con Torzi, de quien había querido desprenderse "al no compartir su modus operandi". "Mirando el expediente" del Palacio de Londres con el estudio Mishcon de Reya, Capaldo presentó en diciembre de 2018 a la Secretaría de Estado "algunas problemáticas" sobre la figura del broker. Por ello, cuando Carlino se vio envuelto en el asunto en enero de 2019 ya encontró a Capaldo como "hombre de confianza".

Finalmente, el monseñor negó haber estado en Londres el 1 de mayo de 2019, donde -según la acusación- había viajado en un vuelo de RyanAir desde Nápoles. Ese día, aseguró, estaba en Campania en un monasterio, para almorzar con las monjas y ver el partido de su equipo favorito, el Lecce. También negó haber sido influenciado por el cardenal Becciu para que dejara la Casa Santa Marta. "En absoluto, he recibido una carta de Parolin diciéndome que abandone Santa Marta con cierta celeridad. En mi vida, me guste o no, siempre he obedecido".

Próximas audiencias

Finalmente, se ha fijado el nuevo calendario:Di Ruzza será interrogado el 27 de abril, el financiero Enrico Crasso el 28. El interrogatorio del cardenal Becciu, al que se le tomará declaración "por todos los cargos", ha sido aplazado al 5 de mayo (estaba previsto para mañana). El día 19 será el turno de Tirabassi.

Boletín gratuito de Religión Digital
QUIERO SUSCRIBIRME

Volver arriba