El arzobispo El Kassis insta en Nueva York a seguir luchando contra la cristianofobia y la intolerancia religiosa
El observador permanente ante las Naciones Unidas intervino en la Reunión de alto nivel con motivo del 25.º aniversario de la adopción de la Declaración de Durban
(Vatican News).- La delegación de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, a través de su observador permanente, el arzobispo Christophe Z. El Kassis, al celebrar el 25.º aniversario de la adopción de la Declaración de Durban contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, recordó con satisfacción que dicho documento reconoce, “con profunda preocupación, la intolerancia hacia las comunidades religiosas y el surgimiento de actos hostiles y de violencia en su contra, a causa de sus creencias religiosas”. Y que incluye entre los casos de intolerancia “los actos de cristianofobia, junto con la islamofobia y el antisemitismo”.
León XIV y las nuevas formas de discriminación relacionadas con el entorno digital
En su intervención en la Reunión de alto nivel que celebra el aniversario, el 28 de septiembre, el arzobispo El Kassis citó la Encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV, en la que recuerda que hoy en día la justicia social “debe confrontarse también con el ambiente creado por las tecnologías digitales, caracterizado por nuevas formas de exclusión, prejuicio y discriminación”. Y, por lo tanto, en la era digital, un orden social justo “debe someter a control público el uso de los datos y de las tecnologías, de modo que el criterio sea la dignidad de cada persona y el bien de los pueblos”.
Los nacionalismos contradicen los valores de la persona
Por último, el observador permanente de la Santa Sede recordó lo que se establece en el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia Católica, en el número 433. “La dignidad de la persona humana, donada por Dios -se lee-, es fundamental para construir una verdadera comunidad internacional, en la que sea posible alcanzar el bien común universal”. Lamentablemente, a pesar de estas aspiraciones, “la unidad de la familia humana no encuentra todavía realización, debido a ideologías materialistas y nacionalistas que niegan los valores propios de la persona humana. En particular, es moralmente inaceptable cualquier teoría o forma de racismo y discriminación racial”.